Tegucigalpa, Honduras. Los efectos de la sequía continúan golpeando al sector ganadero hondureño. El ministro de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, informó que al menos 200 reses han muerto a nivel nacional como consecuencia de las condiciones climáticas adversas, aunque advirtió que la cifra podría aumentar.
Molina explicó que la pérdida de ganado estaría relacionada principalmente con la falta de preparación de algunos productores para enfrentar períodos prolongados de escasez de agua y alimento.
“Se habían perdido unas 200 reses, yo creo que puede haber más”, señaló el funcionario al referirse al balance conocido por las autoridades.
Ante esta situación, la SAG comenzó a distribuir alimento para ganado entre productores afectados de la zona sur del país. Además, se prepara un nuevo envío de ayuda para el departamento de El Paraíso, mientras también se ha solicitado asistencia para productores del municipio de Olanchito, Yoro.
La emergencia se presenta en un contexto de condiciones climáticas desfavorables. La SAG ya había advertido que el ingreso de la canícula podría ser fuerte y prolongado, por lo que mantiene vigilancia sobre las zonas productivas más vulnerables.
Apoyo económico y medidas a futuro
El ministro indicó que la respuesta no se limitará a la entrega de alimento. Los planes de mediano y largo plazo contemplan fortalecer la alimentación y nutrición del ganado, además de mejorar la preparación de los productores para enfrentar futuras sequías y otros eventos climáticos.
Molina también informó que el Programa de Incentivos a la Producción contempla una inversión de 100 millones de lempiras para fortalecer el sector ganadero. De estos recursos se prevé destinar fondos para apoyar la alimentación de los animales y desarrollar un proyecto piloto de 12 millones de lempiras.
La estrategia gubernamental también busca mejorar la productividad y resistencia del sector pecuario. En mayo, la SAG anunció un programa de incentivo dirigido a pequeños productores, con una inversión inicial de 100 millones de lempiras para la repoblación bovina y el mejoramiento genético.
Asimismo, en junio la institución suscribió un convenio para ejecutar el Programa de Incentivo a la Producción Ganadera 2026, enfocado en asistencia técnica, capacitación y acompañamiento a productores.
La situación mantiene bajo presión a los ganaderos, especialmente en las regiones donde la disponibilidad de agua y alimento se ha reducido. Las autoridades buscan que la asistencia inmediata permita reducir las pérdidas, mientras las medidas de largo plazo apuntan a que los productores cuenten con mejores herramientas para enfrentar nuevos períodos de sequía.


