Este sábado, Rodrigo Paz Pereira, ganador de la inédita segunda vuelta electoral realizada en octubre, fue investido como presidente de Bolivia, marcando el inicio de un nuevo ciclo político y económico en el país.
La ceremonia de juramentación contó con la presencia de líderes internacionales, incluidos los presidentes de Argentina, Chile, Ecuador y Uruguay, así como autoridades europeas.
La gestión de Paz inicia en medio de una profunda crisis económica, caracterizada por la escasez de dólares y combustibles, alta inflación y el encarecimiento de alimentos y servicios básicos.
El flamante mandatario prometió implementar un modelo de “capitalismo para todos”, que incluirá créditos accesibles para emprendedores y rebajas arancelarias a la importación de tecnología y vehículos.
La semana pasada, Paz viajó a Estados Unidos para reunirse con organismos multilaterales, asegurando la provisión de combustibles y la llegada de dólares al país.
Durante su visita, se reunió con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, encuentro que su oficina calificó como el inicio de una “nueva etapa” en la relación bilateral, distanciándose de las políticas adoptadas por los gobiernos de las últimas dos décadas.
La ceremonia contó con la presencia de líderes regionales como Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Daniel Noboa (Ecuador) y Yamandú Orsi (Uruguay).
También asistieron autoridades europeas, entre ellas la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y la presidenta del Congreso de España, Francina Armengol, así como funcionarios de alto nivel de Estados Unidos y América Latina, incluidos Ernesto Álvarez, presidente del Consejo de Ministros, y Christopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense.
En el plano político, la administración entrante decidió tomar distancia de Cuba, Nicaragua y Venezuela, excluyéndolos de la ceremonia de juramentación.


