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domingo, julio 19, 2026

Río Colorado: La crisis hídrica también se agrava bajo tierra

El río Colorado, vital fuente de agua para millones de personas en el oeste de Estados Unidos, ha sido durante años motivo de preocupación por la disminución de su caudal.

Sin embargo, un estudio reciente sugiere que el problema es aún más grave bajo la superficie: la región ha perdido más de 27.8 millones de acre-pies de agua subterránea desde 2003, una cantidad equivalente a la capacidad total del Lago Mead, el embalse más grande del país.

La investigación, publicada en mayo por la revista científica Geophysical Research Letters, revela que esta alarmante pérdida se ha acelerado en la última década, particularmente en la cuenca baja del río Colorado, que abarca los estados de Arizona, California y Nevada.

Satélites revelan un panorama crítico

El estudio fue liderado por Jay Famiglietti, profesor de la Universidad Estatal de Arizona, quien junto a su equipo utilizó datos satelitales de la NASA para rastrear variaciones en el campo gravitacional terrestre.

Estas mediciones permitieron estimar la cantidad de agua subterránea y su evolución a lo largo del tiempo.

Según los hallazgos, la sobreexplotación de acuíferos, principalmente para fines agrícolas, es la causa dominante de esta pérdida.

Las zonas agrícolas industriales de la región —donde se cultivan productos altamente demandantes de agua como la alfalfa— dependen intensamente del bombeo subterráneo, en muchos casos sin regulación efectiva.

La cuenca baja concentra el 71% de la pérdida total

El informe indica que la cuenca baja del río ha perdido aproximadamente 25.5 millones de acre-pies, lo que representa un 71% del total de agua subterránea desaparecida en toda la región.

Aún más alarmante es que las pérdidas durante la última década triplican las del período anterior, lo que refleja un aceleramiento del deterioro hídrico.

¿Phoenix en riesgo de quedarse sin agua?

Uno de los puntos más delicados del estudio son las proyecciones para el área metropolitana de Phoenix, Arizona.

Las simulaciones indican que, sin medidas urgentes, los acuíferos podrían agotarse completamente antes de que termine el siglo.

No obstante, el Departamento de Recursos Hídricos de Arizona ha restado gravedad a esta conclusión.

En declaraciones recogidas por The Washington Post, el organismo aseguró que las proyecciones del estudio no significan un agotamiento total del agua subterránea, aunque reconocen una presión creciente sobre los recursos hídricos de la zona.

Una evaluación estatal de 2023 ya advertía que, a largo plazo, la demanda podría superar la oferta, afectando hasta un 30% del suministro subterráneo disponible para Phoenix.

Cambio climático y falta de regulación, factores clave

El cambio climático es otro elemento crítico. Las altas temperaturas y la sequía prolongada, alimentadas por la quema de combustibles fósiles, están reduciendo aún más el flujo natural del río Colorado, agravando el estrés hídrico en la región.

El informe también advierte que la gestión del agua subterránea no ha sido incluida en los acuerdos interestatales de reparto del agua del río Colorado, que hasta ahora se han enfocado solo en el agua superficial.

Los investigadores piden incorporar de inmediato esta variable en futuras políticas hídricas.

Conclusión: una crisis invisible pero urgente

La pérdida de agua subterránea representa una crisis silenciosa pero devastadora para el oeste estadounidense.

Sin una regulación efectiva y sin esfuerzos coordinados entre estados, la seguridad hídrica, la agricultura y el desarrollo urbano en gran parte del suroeste del país podrían verse gravemente comprometidos en las próximas décadas.

Los expertos coinciden: el tiempo para actuar es ahora.

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