Tegucigalpa, Honduras. El Gobierno y representantes del gremio médico sostienen una reunión de alto nivel en las instalaciones de la Secretaría de Salud (Sesal), en Tegucigalpa, con el propósito de encontrar una salida al conflicto laboral provocado por el retraso en el pago de salarios a profesionales que trabajan en la red sanitaria pública.
El encuentro, desarrollado este jueves 15 de octubre, tiene como punto central la revisión de los avances financieros y administrativos relacionados con la cancelación de las remuneraciones pendientes, una situación que, según el sector médico, afecta a más de 800 facultativos. Algunos de ellos acumularían hasta nueve meses sin recibir sus pagos.
El resultado de las conversaciones es determinante para miles de pacientes que dependen de los hospitales y centros de salud estatales, debido a que la continuidad de las medidas de presión del gremio podría mantener limitaciones en determinados servicios.
Pago de salarios, punto central de las negociaciones
El portavoz técnico del sector médico, el doctor Héctor Carranza, explicó que durante la reunión se revisan las gestiones realizadas para liberar los recursos destinados a cubrir la deuda salarial.
Carranza señaló que la suspensión de las asambleas informativas dependerá de que existan avances verificables y respuestas concretas sobre los desembolsos pendientes.
“Durante este encuentro formal se abordarán con minuciosidad los avances físicos de los depósitos de los pagos atrasados; de la solidez y efectividad de esas gestiones financieras dependerá directamente que podamos suspender las asambleas informativas perimetrales”, manifestó el médico antes de ingresar a la reunión.
La postura del gremio refleja que el compromiso de pago, por sí solo, no sería suficiente para poner fin a las medidas de presión: los profesionales esperan comprobar que las gestiones presupuestarias se traduzcan en la cancelación efectiva de los salarios adeudados.
Las bases médicas decidirán si suspenden las medidas
Carranza también aclaró que el comité ejecutivo del Colegio Médico de Honduras (CMH) no tomará de manera unilateral la decisión de levantar las acciones gremiales.
Según explicó, los acuerdos alcanzados deberán ser evaluados por la asamblea de delegados de base, instancia que tendrá la última palabra sobre la suspensión de las asambleas informativas y el retorno pleno a las actividades habituales.
Este procedimiento busca que los representantes del gremio valoren los compromisos gubernamentales antes de determinar si existen condiciones suficientes para normalizar la atención.
Pacientes esperan una solución al conflicto
Mientras continúan las conversaciones, la principal preocupación se concentra en los pacientes que necesitan consultas, procedimientos y cirugías en los establecimientos públicos.
El gremio médico ha sostenido que su reclamo busca el cumplimiento de las obligaciones salariales y la dignificación del trabajo profesional, no perjudicar a la población que depende de los servicios estatales.
De acuerdo con lo planteado durante la jornada, si la Secretaría de Finanzas valida las planillas pendientes y se concretan los pagos, la atención podría comenzar a normalizarse entre la tarde de este jueves y el viernes 16 de octubre.
Sin embargo, ese escenario permanece condicionado a los resultados de la negociación y a la decisión posterior de las bases médicas. Hasta que se confirmen los desembolsos y se anuncie formalmente el levantamiento de las medidas, no puede darse por garantizada la reanudación completa de los servicios.
El desenlace de la reunión será clave para determinar si el conflicto salarial encuentra una solución inmediata o si continúan las acciones gremiales en la red sanitaria pública hondureña.


