El presidente de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón, consideró que la próxima reunión entre los sectores involucrados en la negociación del salario mínimo será determinante para definir el ajuste correspondiente a 2026.
“Desde mi punto de vista, la reunión del viernes es crucial”, expresó el dirigente sindical al referirse al proceso de diálogo que se desarrolla entre representantes del sector laboral y la empresa privada.
Durón explicó que hasta el momento se han realizado tres encuentros en el marco de la mesa negociadora. Según indicó, el avance más significativo ocurrió durante la reunión de la semana pasada, aunque no se logró consenso debido a que la propuesta presentada por el sector empresarial fue considerada insuficiente por los representantes de los trabajadores.
De acuerdo con el dirigente, los empresarios plantearon un incremento del 2.5 por ciento, cifra que, según señaló, se encuentra muy por debajo de la inflación registrada al cierre de 2025, estimada en 4.98 por ciento.
“Esa propuesta no genera negociación; representa prácticamente la mitad del Índice de Precios al Consumidor”, cuestionó.
El líder sindical detalló que históricamente las negociaciones salariales han tomado como base la inflación anual más un margen adicional de entre uno y tres puntos porcentuales. Bajo ese criterio, los trabajadores estarían planteando un ajuste cercano al 8 por ciento.
“Normalmente lo que se negocia es la inflación más uno, dos o tres puntos por encima. Esa ha sido la base de los acuerdos con el sector privado durante años y no debería ser la excepción”, sostuvo.
Ante la falta de consenso, los representantes laborales sugirieron a la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (Setrass) que asuma un papel mediador para acercar las posiciones de ambas partes y propiciar una propuesta que permita avanzar en el diálogo.
Durón insistió en la necesidad de alcanzar un acuerdo durante este mes. En caso contrario, señaló que el tema debería ser trasladado directamente al gobierno para que tome una decisión.
“El ajuste debe aplicarse desde el 1 de enero, como establece la ley. Mientras más se prolongue la discusión, mayor será la especulación y las diferencias entre los sectores”, advirtió.
Finalmente, reiteró que la reunión programada para el viernes podría marcar el rumbo del proceso. “El gobierno debe fijar una posición y evaluar si es posible lograr un acuerdo. Si no, lo correcto sería trasladar inmediatamente el tema al Ejecutivo para su resolución”, concluyó.


