En una rápida y coordinada respuesta orientada a la protección de la niñez, funcionarios de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) lograron el rescate y la recuperación de dos menores de edad (de 9 y 12 años), quienes se encontraban en una grave situación de vulnerabilidad de derechos y abandono.
El operativo se ejecutó tras recibir información de fuente humana, lo que permitió poner a salvo a las infantes, ambas fueron remitidas de inmediato a las oficinas de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), para su respectivo resguardo y debido proceso, al carecer en el momento de un representante legal (padres o tutores).
Según las investigaciones preliminares, las menores habían sido abandonadas desde hace ocho días por su madre y su padrastro, quienes se marcharon con rumbo desconocido, durante este periodo, las víctimas lograron subsistir gracias al apoyo de una vecina cercana, quien les brindó alimentación de manera temporal.
Al ser entrevistadas por el personal policial de la DPI asignado al Módulo de Atención Integral Especializado (MAIE) del Ministerio Público, las menores manifestaron un alarmante escenario de agresiones, las víctimas declararon haber sido objeto de abuso sexual desde hace varios días por parte de su padrastro.
De acuerdo con los testimonios, los graves hechos ocurrían con el pleno conocimiento de la madre de las menores, quien omitió interponer la denuncia correspondiente ante las autoridades.
La DPI constata que el padrastro de las menores cuenta actualmente con una orden de captura pendiente en su contra, por suponerlo responsable de los delitos de maltrato familiar agravado y quebrantamiento de condena.
Asimismo, se dio a conocer que las infantes evadieron el pasado viernes 5 de junio de 2026, en horas de la noche la casa hogar en Santa Rosa de Copán, llegando posteriormente a una vivienda particular en la colonia Alpes del Edén de esta ciudad, lugar donde se coordinó su recuperación segura.
La DPI hace frente el combatir los delitos que atentan contra la integridad física y psicológica de los sectores más vulnerables de la sociedad, especialmente la niñez hondureña, y continuará con las investigaciones para dar con el paradero y captura de los responsables.


