La tranquilidad en la terminal de buses del municipio de San Marcos de Ocotepeque se vio interrumpida este sábado con el hallazgo sin vida de un recién nacido dentro de un basurero.
El cuerpo del bebé estaba envuelto en una bolsa y colocado en un recipiente azul destinado a la basura, según relató una testigo a un canal de televisión local. Una trabajadora de limpieza de la terminal descubrió el hallazgo al percatarse de algo extraño en la bolsa y, al verificar, notó que el bebé no presentaba signos vitales.
De inmediato, la mujer alertó a la Policía Nacional, que acudió al lugar para iniciar el procedimiento correspondiente. Personal forense realizó el levantamiento del cuerpo y lo trasladó al centro médico más cercano, donde se determinarán las causas exactas del fallecimiento.
El caso refleja un preocupante aumento en el abandono de recién nacidos en Honduras, un fenómeno que ha generado alarma entre autoridades y organizaciones de protección infantil, que insisten en reforzar campañas de concientización y apoyo a madres en situación vulnerable.
La Policía Nacional y otras autoridades competentes continúan investigando este caso para esclarecer las circunstancias que llevaron a este trágico hecho y dar con los responsables.


