Jimena Romina Araya Navarro, conocida artísticamente como “Rosita”, fue acusada por la Fiscalía de Estados Unidos de presuntamente liderar una red criminal dedicada al robo de cajeros automáticos mediante el uso de software malicioso, según reportaron medios internacionales.
Las autoridades estadounidenses sostienen que las actividades ilícitas habrían servido para financiar al Tren de Aragua, organización criminal de origen venezolano designada por EE.UU. como grupo terrorista internacional.
La acusación surge semanas después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro congelara bienes y activos de seis personas señaladas por presuntos vínculos con dicha organización, entre ellas la propia Araya.
Las sanciones financieras forman parte de una estrategia para debilitar las redes de financiamiento del grupo criminal.
De acuerdo con la investigación, Araya —quien se presenta como DJ, influencer y figura del mundo musical con millones de seguidores en redes sociales— habría brindado apoyo material al Tren de Aragua.
Las autoridades creen que una parte de los ingresos obtenidos a través de sus presentaciones y actividades artísticas era destinada a la cúpula de la organización.
De la televisión al foco judicial
Jimena Araya nació en Maracay en 1983 y se dio a conocer en Venezuela por su participación en telenovelas y programas humorísticos, donde interpretaba a un personaje llamado “Rosita”, una asistente del hogar de carácter sensual, nombre que posteriormente se convirtió en su alias artístico.
Según reportes judiciales y periodísticos, durante ese periodo habría entablado contacto con personas cercanas a Héctor Rusthendord Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, considerado el máximo cabecilla del Tren de Aragua.
Guerrero permanece prófugo tras fugarse del centro penitenciario de Tocorón, donde cumplía condena por diversos delitos, entre ellos homicidio y tráfico de drogas.
Uno de los episodios más notorios ocurrió en agosto de 2012, cuando Guerrero escapó por primera vez de prisión.
Las autoridades venezolanas señalaron entonces que la fuga contó con apoyo interno y externo, y que Araya se encontraba ese día en el penal realizando un espectáculo.
Un juzgado ordenó su captura y fue detenida semanas después en la ciudad de Valencia, aunque posteriormente obtuvo libertad bajo fianza debido a la baja penalidad del delito de evasión.
Tras ese episodio, Araya incursionó en la política como candidata a concejala por el partido Por la Democracia Social (Podemos).
Sin embargo, su nombre volvió a aparecer en los titulares en 2014 tras el asesinato de su pareja, Luidij Ochoa, expresidiario. Un año después, otra de sus parejas, Carlos Rafael Galíndez, alias “Carlos Breaker”, señalado como líder del Tren de Aragua, también fue asesinado.
Vínculos y sospechas persistentes
Otros hechos violentos relacionados con personas de su entorno reforzaron las sospechas sobre sus nexos con el crimen organizado.
En 2016, Teófilo Carzorla Rodríguez, líder del llamado Tren del Pacífico y quien había participado en un programa conducido por Araya, fue asesinado.
Posteriormente, la artista se trasladó a Perú, donde también enfrentó problemas legales. En 2019, un tribunal ordenó su captura por presuntos vínculos con Edison Agustín Barrera, alias “Catire”, exlíder del Tren de Aragua detenido en Lima.
En los últimos años, Araya se dedicó a organizar fiestas en Venezuela y Colombia, además de participar en proyectos audiovisuales en plataformas digitales. No obstante, las sospechas sobre su relación con estructuras criminales se mantuvieron activas.
Investigación en EE.UU.
El más reciente capítulo de este caso es la acusación federal en Estados Unidos, iniciada en el estado de Nebraska, que involucra a Araya junto a otras 54 personas.
La Fiscalía sostiene que la red criminal utilizaba la modalidad conocida como “jackpotting”, que consiste en instalar malware en cajeros automáticos para forzarlos a dispensar dinero de manera ilícita.
Según la acusación, los fondos obtenidos mediante este esquema eran utilizados para financiar las operaciones del Tren de Aragua dentro y fuera de Estados Unidos.
El proceso judicial continúa en curso y las autoridades no han descartado nuevas imputaciones conforme avance la investigación.
Actriz venezolana Jimena Araya sancionada por EE. UU. por vínculos con el Tren de Aragua


