El polvo del Sahara que llega a Honduras puede generar efectos en la salud, especialmente cuando alcanza altas concentraciones en el aire.
Estas partículas pueden irritar las vías respiratorias y agravar padecimientos como asma, alergias y otras enfermedades respiratorias.
Es importante aclarar que el polvo del Sahara no necesariamente provoca por sí mismo una enfermedad en todas las personas. El mayor riesgo está relacionado con la exposición a concentraciones elevadas de partículas, especialmente entre quienes tienen problemas respiratorios previos.
Enfermedades y problemas de salud que puede agravar
- Asma: las partículas pueden irritar las vías respiratorias y favorecer la aparición o intensificación de síntomas.
- Bronquitis: la exposición puede aumentar la irritación y las molestias respiratorias.
- Rinitis alérgica: puede provocar o intensificar congestión nasal, estornudos e irritación.
- Alergias respiratorias: las partículas pueden generar mayor sensibilidad en personas alérgicas.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC): quienes padecen esta enfermedad pueden experimentar un empeoramiento de sus síntomas.
- Irritación de las vías respiratorias: incluso personas sin enfermedades respiratorias pueden presentar tos, irritación de garganta o sensación de dificultad respiratoria.
- Irritación ocular: el contacto de las partículas con los ojos puede provocar ardor, enrojecimiento, picazón o lagrimeo.
¿Quiénes pueden verse más afectados?
Personas con asma o EPOC: constituyen uno de los grupos que debe tener mayor precaución, debido a que la exposición a partículas suspendidas puede empeorar sus síntomas.
Niños: sus vías respiratorias todavía están en desarrollo y pueden ser más sensibles a contaminantes presentes en el aire.
Adultos mayores: especialmente quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Personas alérgicas: pueden experimentar un aumento de síntomas respiratorios, nasales u oculares.
Personas con enfermedades respiratorias crónicas: deben limitar su exposición cuando las concentraciones de polvo sean elevadas.
Personas que trabajan o realizan ejercicio al aire libre: pueden estar expuestas durante períodos prolongados y, por ello, deben tomar mayores precauciones.
¿Cómo reducir el riesgo?
Cuando haya una concentración elevada de polvo del Sahara, se recomienda reducir el tiempo al aire libre, evitar ejercicios intensos en exteriores, mantener puertas y ventanas cerradas cuando sea necesario y utilizar protección respiratoria adecuada si se debe salir.
También es conveniente mantenerse atento a los reportes de las autoridades y prestar especial atención a síntomas como dificultad para respirar, silbidos al respirar, dolor en el pecho o un empeoramiento marcado de una enfermedad respiratoria. Ante síntomas importantes, se debe buscar atención médica.


