Una parte de la comunidad de PlayStation inició el llamado “PS5 Blackout”, una protesta que invita a los jugadores a mantener sus consolas apagadas y evitar compras en la PS Store hasta el próximo 30 de agosto.
La iniciativa surgió como una reacción a recientes decisiones relacionadas con el rumbo de Sony y PlayStation Studios. Los participantes buscan demostrar su inconformidad reduciendo la actividad y el gasto dentro del ecosistema de PlayStation durante los días que dure el boicot.
La convocatoria fue difundida principalmente a través de X, donde los organizadores instan a los usuarios a no encender sus PS5, abstenerse de jugar y evitar realizar compras digitales. La estrategia pretende impactar una de las métricas que utiliza Sony para medir la actividad de su negocio.
Entre los motivos señalados por los impulsores del “PS5 Blackout” se encuentra la decisión de dejar de fabricar discos físicos a partir de enero de 2028, medida que ha generado preocupación entre los jugadores que prefieren adquirir sus videojuegos en formato físico.
Otro de los puntos de la protesta está relacionado con el desarrollo de Horizon Hunters Gathering, un proyecto derivado de la franquicia Horizon y planteado bajo el modelo de servicio. Los organizadores cuestionan los cambios aplicados al proyecto y su desarrollo.
La comunidad también hace referencia a una encuesta realizada por Push Square, en la que, según los datos citados por los organizadores, el 92 % de los participantes se mostró a favor de un cambio de rumbo en PlayStation Studios.
Sin embargo, Sony sostiene que la protesta no estaría teniendo un efecto significativo en sus operaciones. La directora financiera de la compañía, Lin Tao, afirmó recientemente ante inversores que la empresa “no está viendo ningún impacto” relacionado con el boicot y las cancelaciones de PS Plus.
El último informe financiero citado sitúa en aproximadamente 125 millones la cantidad de usuarios activos mensuales de PlayStation. Por ello, el impacto del “PS5 Blackout” tendría que ser considerable para reflejarse de manera importante en los resultados de la compañía.
Por ahora, la protesta continuará hasta el 30 de agosto, mientras la comunidad de jugadores observa si el llamado consigue generar suficiente participación para llamar la atención de Sony sobre sus decisiones relacionadas con el futuro de PlayStation.


