Redacción. Un grupo de 20 privados de libertad del Centro Penitenciario Nacional de Támara, en Tegucigalpa, participó este viernes en una jornada de limpieza para borrar grafitis de maras y pandillas que generaban temor en la comunidad.
La actividad se llevó a cabo en la aldea de San Matías, ubicada en el Distrito Central, con el objetivo de restaurar la tranquilidad y recuperar espacios públicos marcados por símbolos que representaban el dominio de estructuras criminales.
Los reclusos, armados con brochas y rodillos, comenzaron su labor en el muro de un centro de retiro espiritual donde estaban plasmados números, letras y símbolos utilizados por las pandillas para evidenciar su presencia en la zona.
Con pintura blanca, cubrieron cada trazo en un esfuerzo por borrar las huellas del miedo.
Según autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP), este tipo de acciones no solo busca mejorar la percepción de seguridad entre los habitantes, sino también ofrecer a los internos la oportunidad de enmendar sus errores y contribuir positivamente a la sociedad.
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Iniciativas similares han sido implementadas en El Salvador, donde también se ha movilizado a reos para limpiar muros y eliminar cualquier rastro vinculado a las maras, como parte de un enfoque integral en la lucha contra el crimen organizado y la recuperación del control territorial.


