Un alarmante 34 % de las niñas y adolescentes en Honduras ha sido víctima de matrimonio infantil, según informó Daniela Lara, delegada presidencial del Programa Ciudad Mujer. La cifra refleja una problemática que limita el desarrollo y la vida de miles de menores en el país.
Lara explicó que uno de los factores principales detrás de estas uniones es la pobreza estructural, que convierte a las niñas en víctimas de matrimonios forzados como una forma de aliviar problemas económicos familiares. “Es una sociedad desigual donde las niñas muchas veces se convierten en una mercancía para resolver necesidades económicas”, señaló.
La funcionaria también advirtió que muchas niñas quedan embarazadas como resultado de abusos sexuales, y en numerosos casos el sistema de justicia no resuelve eficientemente las denuncias. Esto contribuye a la impunidad y perpetúa la práctica del matrimonio infantil.
Frente a esta realidad, Lara hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar y rechazar el matrimonio forzado. “Es necesario una intervención integral e interseccional para erradicar esta problemática”, puntualizó, destacando la urgencia de proteger los derechos de las menores.
El Código de Familia en Honduras prohíbe el matrimonio infantil desde 2017, estableciendo la edad mínima en 18 años. A pesar de la ley, la práctica persiste, lo que evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de protección y sensibilización social.


