Nueva York. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este viernes con una baja cercana al 0,87 %, mientras los mercados mantienen la atención puesta en las negociaciones que podrían facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo.
El WTI llegó a cotizar alrededor de los 76,62 dólares por barril durante la apertura, reflejando la cautela de los inversionistas frente a las señales de una posible reducción de las tensiones en Medio Oriente.
Posteriormente, durante la jornada, el crudo estadounidense se mantuvo volátil. Reuters reportó una cotización de 76,76 dólares por barril, mientras el Brent se ubicaba en torno a los 81,79 dólares.
Mercado pendiente de Ormuz
Uno de los principales factores que está influyendo en las operaciones son las conversaciones entre Irán y países del Golfo sobre una eventual reapertura del estrecho de Ormuz mediante un acuerdo temporal que permita garantizar el tránsito de embarcaciones.
La posibilidad de restablecer parcialmente el flujo marítimo ha reducido parte de la prima de riesgo que había impulsado al petróleo durante las últimas jornadas. Sin embargo, persisten dudas sobre la viabilidad y duración de cualquier acuerdo, debido a las tensiones geopolíticas y las restricciones relacionadas con seguros y sanciones.
El estrecho de Ormuz es estratégico para el mercado energético mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada del tránsito de buques puede generar preocupación sobre el suministro y presionar al alza los precios internacionales.
Petróleo registra una semana de fuertes movimientos
La cotización del crudo también refleja la elevada volatilidad registrada durante los últimos días. Según Reuters, el WTI y el Brent se encaminaban este viernes a cerrar la semana con descensos superiores al 9 %, después de las fuertes variaciones provocadas por las noticias relacionadas con el conflicto y las perspectivas sobre el transporte de petróleo.
El mercado permanece atento a las próximas señales diplomáticas y militares, así como a cualquier cambio que pueda afectar el tránsito de petróleo por las principales rutas marítimas.
Para los países importadores de combustibles, la evolución del WTI y del Brent constituye un indicador relevante, ya que las variaciones internacionales del crudo pueden terminar repercutiendo en los precios de las gasolinas y el diésel, aunque el impacto final depende también de impuestos, costos de transporte, márgenes de comercialización y condiciones particulares de cada mercado.


