Una intensa llamarada solar fue registrada este 3 de junio por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), luego de que el Sol emitiera una poderosa explosión de energía que alcanzó su punto máximo a las 7:28 de la mañana, hora del este de Estados Unidos.
El fenómeno fue captado por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO, por sus siglas en inglés), que mantiene una vigilancia constante de la actividad solar.
Las imágenes muestran una espectacular liberación de energía en luz ultravioleta extrema, destacando enormes estructuras de plasma caliente emergiendo desde la superficie solar.
Según explicó la NASA, las llamaradas solares son explosiones repentinas de energía capaces de liberar grandes cantidades de radiación al espacio.
Dependiendo de su intensidad, estos eventos pueden afectar sistemas tecnológicos tanto en la Tierra como en el espacio.
Las autoridades científicas advierten que las tormentas solares tienen el potencial de alterar las comunicaciones por radio, afectar las señales de navegación, interferir en las redes eléctricas y representar riesgos para satélites, naves espaciales y astronautas en órbita.
La llamarada registrada fue clasificada dentro de la categoría X, considerada la más intensa en la escala utilizada para medir estos fenómenos. En esta clasificación, la letra X identifica los eventos más potentes, mientras que el número asociado permite determinar con mayor precisión su magnitud.
Durante 2026 se han reportado decenas de erupciones y tormentas solares como parte del incremento de actividad asociado al actual ciclo solar.
Los expertos mantienen un monitoreo permanente para evaluar posibles impactos sobre la infraestructura tecnológica.
Uno de los eventos más destacados ocurrió en enero, cuando una poderosa tormenta solar acompañada de una eyección de masa coronal provocó la tormenta de radiación solar más intensa registrada en más de dos décadas, convirtiéndose en uno de los fenómenos espaciales más importantes de los últimos años.
Los científicos continúan observando la evolución de la actividad solar, ya que este tipo de fenómenos pueden influir significativamente en las comunicaciones y tecnologías utilizadas diariamente en distintas partes del mundo.
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