Un vuelo de Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv aterrizó de emergencia este miércoles en la ciudad saudita de Tabuk, luego de protagonizar un grave incidente durante el trayecto que provocó una alerta de posible secuestro y el despliegue de cazas israelíes.
Se trata del vuelo FZ1073, operado con un Boeing 737 MAX 8, que transportaba alrededor de 174 pasajeros, incluidos 27 menores, según reportes difundidos por medios israelíes. La aeronave se dirigía al aeropuerto Ben Gurión cuando emitió códigos de emergencia que activaron la respuesta de seguridad de Israel.
El avión transmitió inicialmente el código 7700, utilizado para indicar una emergencia general, y posteriormente activó brevemente el 7500, señal internacional asociada con una posible interferencia ilícita o secuestro de una aeronave. La señal generó preocupación debido a que el vuelo se encontraba en las proximidades del espacio aéreo israelí.
Ante la situación, Israel desplegó aviones de combate para verificar el estado de la aeronave. El vuelo, sin embargo, modificó su trayectoria, se dirigió hacia Arabia Saudita y terminó aterrizando de manera segura en el aeropuerto de Tabuk.
La compañía Flydubai confirmó que el avión había sufrido un “incidente” y señaló que todos los pasajeros y miembros de la tripulación se encontraban a salvo y contabilizados. La aerolínea indicó además que trabaja con las autoridades correspondientes para esclarecer lo sucedido.
Reportan pelea entre los pilotos
Las versiones conocidas posteriormente apuntan a un violento enfrentamiento dentro de la cabina. Autoridades israelíes citadas por medios internacionales sostienen que uno de los pilotos habría intentado tomar el control de la aeronave y que durante el altercado el otro piloto resultó herido.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron durante la emergencia y ayudaron a controlar la situación, después de que la aeronave iniciara un descenso abrupto. Reuters reportó que el avión perdió cerca de 14,000 pies de altitud en un intervalo muy corto antes de recuperar el control.
Algunos medios también han informado que uno de los pilotos habría sido apuñalado y que pasajeros participaron en la reducción del presunto agresor. Sin embargo, varios de estos detalles continúan dependiendo de testimonios y reportes iniciales, mientras las autoridades realizan las investigaciones correspondientes.
Inicialmente, la activación del código 7500 llevó a las autoridades israelíes a considerar la posibilidad de un secuestro. Posteriormente, funcionarios israelíes indicaron que la emergencia habría estado relacionada con la confrontación entre los pilotos y que el caso es investigado como un posible intento deliberado de provocar una tragedia.
También se han difundido versiones contradictorias sobre la nacionalidad de los pilotos y sobre las posibles motivaciones del incidente, por lo que esos elementos aún no deben considerarse hechos plenamente establecidos.
Pasajeros permanecen a salvo
El avión finalmente quedó bajo control y aterrizó en Tabuk, mientras las autoridades sauditas iniciaron las diligencias correspondientes. Flydubai informó que trabaja con las autoridades y que la seguridad y el bienestar de los pasajeros y la tripulación constituyen su prioridad.
El incidente generó una importante movilización de seguridad en Israel debido a la activación del código de posible secuestro y a la imposibilidad inicial de establecer con certeza qué ocurría dentro de la aeronave.
Por ahora, las investigaciones deberán determinar exactamente qué ocurrió en la cabina, quién activó los códigos de emergencia, qué provocó el brusco descenso y cuáles fueron las circunstancias que llevaron al desvío del vuelo hacia Arabia Saudita.


