Un cargamento de 2,881 gramos de supuesto oro fue decomisado en el Aeropuerto Internacional de Palmerola durante un operativo de control realizado por varias instituciones hondureñas.
La acción fue ejecutada de manera conjunta por la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), la Administración Aduanera de Honduras, la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF) y la División de Seguridad Aeroportuaria (DSA).
El hallazgo se produjo durante una inspección en el área de Rayos X de la terminal aérea, donde los agentes identificaron densidades irregulares dentro del equipaje de los pasajeros.
Al revisar las maletas, las autoridades encontraron ocho piezas de color amarillo y de aparente alta manufactura. Entre los objetos decomisados se encontraban hebillas para faja, brazaletes, cadenas y dijes con grabados relacionados con la cultura maya.
Las piezas eran transportadas por tres personas de nacionalidades hondureña y colombiana, quienes fueron requeridas por las autoridades para establecer la procedencia y legalidad del material.
Según la valoración preliminar realizada por técnicos de la Administración Aduanera de Honduras, el supuesto oro tendría un valor de referencia de 130.28 dólares por gramo, tomando como base una pureza de 24 quilates.
Con ese cálculo y considerando que el peso total de las piezas asciende a 2,881 gramos, las autoridades estimaron que el valor del cargamento supera los 10 millones de lempiras.
Durante las diligencias realizadas en la terminal aérea, los pasajeros no presentaron facturas comerciales que acreditaran la compra de las piezas ni permisos vigentes de exportación o documentos aduaneros que demostraran legalmente su procedencia, tenencia o comercialización.
Ante la falta de documentación que respaldara el traslado de las piezas, y siguiendo instrucciones de la Fiscalía de Turno del Ministerio Público, las autoridades procedieron al decomiso y aseguramiento del material.
El cargamento fue pesado en presencia de los pasajeros requeridos y de representantes institucionales que participaron en el procedimiento.
Los objetos decomisados y los informes correspondientes serán remitidos al Ministerio Público para continuar con las investigaciones y determinar si existen responsabilidades por la posible comisión de delitos como contrabando o lavado de activos.
Las autoridades deberán establecer mediante las investigaciones correspondientes la procedencia del supuesto oro, así como la situación jurídica de las personas involucradas en el traslado de las piezas.


