Madrid, España. En su primer discurso oficial en territorio español, el papa León XIV hizo un firme llamado a la reconciliación, el diálogo y la superación de las divisiones sociales, al afirmar que el futuro de los pueblos debe construirse desde el encuentro y no desde el enfrentamiento.
Durante una intervención pronunciada en el Palacio Real de Madrid, el pontífice sostuvo que la paz y el entendimiento solo pueden alcanzarse cuando las sociedades dejan atrás las ideologías cerradas y optan por el respeto mutuo y la búsqueda de la verdad.
“No es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad para los pueblos”, expresó el Santo Padre.
En un discurso con amplias referencias a la historia, la cultura y la tradición religiosa de España, León XIV destacó la influencia que el cristianismo ha tenido en la identidad del país y aseguró que la fe continúa siendo una fuente de esperanza para afrontar los desafíos del mundo actual.
El Papa también elogió las manifestaciones de religiosidad popular, las obras de caridad y el patrimonio artístico español, afirmando que reflejan el profundo vínculo entre la fe y la sociedad.
Llamado contra la polarización
Uno de los principales mensajes de su intervención estuvo dirigido a combatir la creciente polarización política y social que afecta a numerosas naciones.
El pontífice instó a abandonar los discursos que promueven el enfrentamiento y pidió valorar la diversidad como una oportunidad para fortalecer la convivencia.
Asimismo, señaló que Europa debe convertirse en un ejemplo de diálogo, integración y respeto por las diferencias, evitando que las identidades se transformen en motivos de división.
Educación y dignidad humana
León XIV advirtió sobre los riesgos que representan las nuevas tecnologías cuando favorecen la desinformación, los prejuicios y el debilitamiento del pensamiento crítico.
En ese sentido, pidió a los gobiernos fortalecer las inversiones en educación, investigación, universidades y comunidades locales para promover una ciudadanía más preparada y comprometida con la paz.
El Papa sostuvo que la verdadera seguridad no depende únicamente de las armas o de los muros, sino de la capacidad de las personas para convivir, cooperar y construir un futuro común.
Inspiración en los santos españoles
Durante su mensaje recordó a san Juan de la Cruz y a santa Teresa de Jesús, a quienes presentó como referentes espirituales capaces de ofrecer respuestas ante las incertidumbres de la época actual.
Según explicó, sus enseñanzas invitan a descubrir esperanza incluso en los momentos de mayor dificultad y a fortalecer la vida interior como camino hacia una sociedad más humana.
Una Iglesia al servicio de la paz
En la parte final de su intervención, León XIV reafirmó que la Iglesia católica desea contribuir a la reconciliación de los pueblos mediante el testimonio, el diálogo y la promoción de la dignidad humana.
También evocó episodios históricos de convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos en España, como la labor de la Escuela de Traductores de Toledo, destacándolos como ejemplo de cooperación entre culturas.
Finalmente, exhortó a evitar los discursos que generan odio o división y pidió promover políticas orientadas a la justicia social, la protección de los más vulnerables, la libertad religiosa, el cuidado del medio ambiente y la construcción de una paz duradera.
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