La crisis en el sistema sanitario público de Honduras continúa pasando factura a los pacientes que dependen de los hospitales estatales. En el Hospital General San Felipe, en Tegucigalpa, varias personas manifestaron su tristeza, frustración y preocupación luego de llegar a sus consultas médicas y recibir la noticia de que debían regresar en otra fecha.
El problema ocurre en medio del conflicto entre el Colegio Médico de Honduras (CMH) y las autoridades sanitarias, que ha prolongado las asambleas informativas y afectado la atención en consulta externa y otros servicios programados.
Para muchos pacientes, la reprogramación representa mucho más que un cambio en el calendario. Detrás de cada cita hay personas que necesitan evaluaciones especializadas, seguimiento de enfermedades o respuestas sobre su estado de salud, por lo que regresar a casa sin recibir atención aumenta la incertidumbre.
Algunos usuarios expresaron su molestia al señalar que realizan esfuerzos económicos y personales para trasladarse hasta el centro hospitalario, con la esperanza de ser atendidos. Sin embargo, cuando las consultas no se concretan, deben reorganizar sus actividades y buscar la manera de regresar en una nueva fecha.
Una crisis que golpea a los pacientes más vulnerables
La situación adquiere mayor gravedad para quienes no cuentan con los recursos necesarios para acudir a clínicas privadas. Los gastos de transporte, alimentación y los permisos laborales pueden convertirse en una carga adicional para las familias que dependen exclusivamente de la atención pública.
El impacto de las asambleas médicas también se refleja en las cifras nacionales. Según datos divulgados por la Secretaría de Salud a mediados de octubre, 27,303 atenciones médicas habían sido reprogramadas, entre ellas 3,092 atenciones pediátricas y 2,979 consultas relacionadas con ginecología y obstetricia. Además, se reportaron 3,023 cirugías pospuestas durante septiembre.
Estas cifras reflejan la dimensión de un conflicto que mantiene en incertidumbre a miles de hondureños que esperan una consulta, un procedimiento quirúrgico o la continuidad de sus tratamientos.
Conflicto entre médicos y autoridades sigue sin una solución definitiva
Las asambleas informativas del gremio médico se mantienen como parte de las acciones para exigir el cumplimiento de demandas laborales, entre ellas el pago de salarios pendientes. Mientras continúan las diferencias entre las partes, los pacientes siguen enfrentando retrasos en sus consultas y procedimientos programados.
La principal preocupación es que las nuevas fechas de atención no respondan a la urgencia de cada caso, especialmente cuando se trata de pacientes que necesitan controles periódicos o evaluaciones para determinar la evolución de sus enfermedades.
Ante este panorama, los usuarios del Hospital San Felipe esperan que las autoridades y el gremio médico alcancen acuerdos que permitan normalizar los servicios y garantizar una atención oportuna.
Para quienes llegaron con la esperanza de recibir atención médica y regresaron a casa con una nueva fecha, la petición es clara: que su salud no siga esperando mientras continúa el conflicto.


