Un niño de apenas dos años podría perder uno de sus brazos luego de sufrir una grave complicación médica durante su atención en el Materno Infantil del Hospital Escuela, según denunció su madre, Rosy Sauceda, quien atribuye el caso a una presunta mala praxis.
La mujer relató que su hijo fue ingresado al centro asistencial debido a episodios de fiebre y vómito, síntomas que considera de alto riesgo debido a que el menor porta una válvula cerebral. Tras recibir atención médica, aseguró que el niño fue estabilizado y permanecía bajo observación.
De acuerdo con el testimonio de Sauceda, el pasado lunes le informaron que al menor le administrarían fenitoína, un medicamento utilizado para tratar convulsiones. Sin embargo, afirma que poco después de iniciar la aplicación observó que su hijo comenzó a mostrar signos de dolor intenso.
«Empezó a revolcarse en la cama, se puso rígido y tenía los labios pálidos. Les dije que le dolía demasiado», expresó la madre, quien aseguró que desde entonces el estado del brazo del niño se ha deteriorado considerablemente.
Sauceda manifestó que los médicos le explicaron que el menor podría estar padeciendo síndrome del guante púrpura, una reacción adversa poco frecuente pero potencialmente grave asociada a la administración intravenosa de fenitoína. Esta condición puede provocar daño en los tejidos y comprometer la circulación sanguínea de la extremidad afectada.
La madre indicó que sostuvo una reunión con personal sanitario para conocer las opciones de tratamiento y aseguró que especialistas evaluarían la posibilidad de aplicar sesiones en una cámara hiperbárica con el objetivo de intentar salvar el brazo del menor.
«Mi hijo estaba bien, no tenía el brazo morado. Ahora tiene las uñas negras, el brazo duro y la situación es terrible», lamentó.
Asimismo, denunció que el medicamento debía ser administrado bajo estricta vigilancia médica y que, según su versión, no se habría cumplido adecuadamente el protocolo de monitoreo durante el procedimiento.
El niño padece convulsiones desde hace algún tiempo, aunque, según relató su madre, no presentaba ninguna crisis cuando fue llevado al hospital, ya que acudieron únicamente por fiebre y vómito.
Hasta el momento, las autoridades del Hospital Escuela no han emitido una posición oficial sobre las denuncias realizadas por la progenitora ni sobre las circunstancias que habrían provocado la complicación médica.


