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miércoles, junio 17, 2026

Niña muere en Intibucá tras consumir hongos silvestres venenosos

Una menor de 11 años perdió la vida en el departamento de Intibucá, occidente de Honduras, tras consumir hongos silvestres venenosos conocidos en la zona como “choros”, en un caso que ha encendido las alertas sanitarias debido al aumento de intoxicaciones registradas en los últimos días.

La víctima fue identificada como Iris Yesenia Sánchez, originaria de Intibucá, quien fue trasladada de emergencia al Hospital Enrique Aguilar Cerrato luego de presentar síntomas severos de intoxicación. A pesar de la atención médica recibida, su condición se agravó rápidamente hasta provocar su fallecimiento durante la noche.

De acuerdo con el personal médico, la causa de muerte fue una falla hepática aguda, una complicación grave que ocurre cuando el hígado pierde de manera repentina su capacidad de funcionamiento, lo que puede desencadenar afectaciones multisistémicas en el organismo.

Este caso se suma a una serie de emergencias similares registradas en los municipios de Intibucá y La Esperanza, donde al menos 13 personas han sido hospitalizadas en los últimos días por el consumo de hongos silvestres recolectados en zonas rurales.

Las autoridades sanitarias explican que este tipo de intoxicaciones suele incrementarse durante la temporada de lluvias, cuando diversas especies de hongos crecen de forma natural en áreas boscosas. Algunas de estas variedades pueden ser altamente tóxicas y fácilmente confundidas con hongos comestibles, lo que aumenta el riesgo en comunidades donde su recolección es una práctica común.

Los cuadros clínicos asociados a este tipo de intoxicación pueden variar desde síntomas digestivos leves hasta complicaciones graves como insuficiencia hepática, daño renal o afectaciones neurológicas, dependiendo de la especie ingerida y la cantidad consumida.

En los casos recientes, los pacientes afectados continúan bajo observación médica, mientras equipos de salud monitorean su evolución para evitar complicaciones mayores. En situaciones más severas, el tratamiento puede requerir hospitalización prolongada debido al impacto de las toxinas en órganos vitales.

El aumento de casos ha generado preocupación entre habitantes de la zona y personal sanitario, ante la posibilidad de que más personas hayan consumido los mismos hongos durante actividades de recolección en áreas rurales.

Las autoridades de salud han reiterado el llamado a la población a evitar el consumo de hongos silvestres sin la debida identificación especializada, advirtiendo que una confusión en su clasificación puede tener consecuencias fatales.

Intibucá permanece en vigilancia ante la aparición de nuevos casos, en un contexto donde las condiciones climáticas propias de la temporada favorecen el crecimiento de estas especies en el occidente del país.

El hecho reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la educación preventiva en comunidades rurales, donde la falta de información sobre riesgos naturales puede derivar en emergencias médicas graves y, como en este caso, en pérdidas humanas irreparables.

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