24.8 C
Honduras
miércoles, junio 3, 2026

Naufragan a ciegas en la búsqueda de los 18 pescadores que zarparon en «Lucky Lady» desde Guanaja

Han pasado 25 días desde que el mar parece haberse “tragado” a los 18 hombres de la embarcación Lucky Lady. Veinticinco amaneceres en los que sus familias despiertan con el corazón encogido, sin saber si el día traerá la noticia que anhelan o la que más temen.

Viven entre la zozobra que ahoga y la esperanza que insiste en flotar, aferrados a cada rumor, a cada indicio, como quien sostiene con las manos un hilo que podría romperse en cualquier momento.

El pasado lunes 11 de agosto, las olas dejaron en la costa norte de Utila un aro salvavidas; para cualquiera podría ser solo un objeto arrastrado por la corriente, pero para los afligidos familiares es una señal, una chispa que les recuerda que, mientras el mar devuelva algo, aún hay razones para creer que también puede devolverlos a ellos.

El salvavidas, que presenta señales de quemaduras, ha despertado nuevas interrogantes sobre un posible incendio a bordo, aunque las autoridades marítimas advierten que aún no existe evidencia concluyente para confirmar esta hipótesis.

La Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) comentó en exclusiva a elpais.hn que se evalúa ampliar la zona de búsqueda, en coordinación con embarcaciones nacionales y países vecinos.

Último contacto y activación de la alerta

La Lucky Lady zarpó el 19 de julio desde Guanaja, con rumbo a los bancos de pesca. Su último contacto se registró a las 3:00 de la madrugada del 20 de julio, cuando navegaba en la zona conocida como Rosa Linda Bank, a 269 kilómetros al noreste del cabo Gracias a Dios.

Horas después, al perder comunicación, el armador reportó la desaparición a la DGMM, que activó de inmediato la alerta SAR (Search and Rescue).

“En el mar todo es incierto”

Karen Ortega, abogada designada de la empresa propietaria del Lucky Lady, conversó con elpais.hn y aseguró que no se ha emitido un comunicado oficial sobre la desaparición porque los protocolos internacionales de derecho marítimo exigen agotar las etapas de salvamento antes de declarar la pérdida total o la muerte presunta de la tripulación.

“Sería irresponsable adelantar conclusiones sin pruebas. No sabemos el paradero del barco ni de su gente. Lo único que tenemos claro es que fue un accidente marítimo y seguimos con la esperanza de encontrarlos con vida”, expresó Ortega a elpais.hn

La jurista también destacó que la Lucky Lady contaba con inspección vigente y se encontraba en condiciones óptimas para navegar. “Son accidentes, así como ocurren en tierra, también pasan en el mar”, puntualizó.

La abogada Ortega explicó que, en el marco del derecho marítimo, un caso se considera “sin resolver” cuando, pese a hallarse indicios como parte de la embarcación o tripulantes sin vida, o incluso sobrevivientes que no recuerdan lo sucedido, no se ha esclarecido el hecho en su totalidad.

Dependiendo de si se trata de un siniestro o un suceso, las investigaciones pueden prolongarse entre dos y diez años.

En el caso de la Lucky Lady, aún se está dentro del plazo establecido, lo que mantiene viva la esperanza de encontrar con vida a su tripulación, recordando que los procedimientos marítimos son distintos a los de otras áreas legales.

Operativo y desafíos en la búsqueda

El capitán Jeovanny Ochoa Guevara, jefe de Análisis y Control Marítimo de la DGMM, explicó que la búsqueda sigue activa y no tiene una fecha límite.

“Mientras no exista evidencia contundente, mantenemos el caso abierto. El hallazgo del salvavidas nos obliga a replantear y extender el área de rastreo”, afirmó.

Asimismo, enfatizó que no le corresponde a la DGMM, realizar una declaratoria de muerte de la tripulación.

Según familiares de los tripulantes, el silencio prolongado y la falta de resultados concretos incrementan la angustia. Sin embargo, la comunidad pesquera de Islas de la Bahía, junto con embarcaciones privadas, continúa apoyando las labores de localización.

Del naufragio a Utila: ¿cómo pudo llegar?

El hallazgo no es solo simbólico; es también una pista técnica. El capitán Jeovanny Ochoa Guevara, jefe de Análisis y Control Marítimo de la DGMM, explicó a elpais.hn cómo pudo llegar el salvavidas hasta allí:

“La corriente oceánica, lo que llamamos deriva, viene en sentido contrario, y todo, sí o sí, va a pegar a la costa. Tiene sentido que haya aparecido en Utila”, aseveró.

Una tragedia que expone vacíos históricos

La abogada Ortega también criticó que, en Honduras, históricamente, la gente de mar ha sido olvidada y que la búsqueda de embarcaciones suele recaer en otros pescadores más que en la Fuerza Naval.

“Este es el primer caso en el que una embarcación se reporta tan rápido como desaparecida, porque todos estaban en constante comunicación con sus familias”, recordó.

Mientras las investigaciones continúan, la aparición del salvavidas en Utila podría convertirse en la primera pista física para esclarecer el paradero de la Lucky Lady y sus 18 tripulantes.

Por ahora, las esperanzas de hallarlos con vida siguen intactas para sus familias y colegas de mar.

Lea también: Accidentes viales dejan ocho muertes en el fin de semana, reporta DNVT

Ni Marina Mercante ni la representante legal del Lucky Lady brindaron teorías o hipótesis sobre el caso, incertidumbre y muchas preguntas surgen en el naufragio de Guanaja.

Más Noticias de El País