El virtual presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, asumirá el poder el próximo 27 de enero de 2026 en un acto sencillo en el Parlamento, rompiendo con la tradición de realizar la toma de posesión en el Estadio Nacional, informó María Antonieta Mejía, una de las tres designadas presidenciales electas y futura vicepresidenta.
La decisión de realizar un evento más austero responde al perfil del mandatario electo. Mejía explicó en entrevista con medios locales que Asfura “no es una persona suntuosa, ni le gustan mucho los eventos protocolarios donde se incluyen recursos económicos”, y que prefiere “abstenerse de un evento que va a tener mucho presupuesto” para destinar esos recursos “a otro tipo de actividades que beneficien al pueblo hondureño”.
La funcionaria destacó que la ceremonia será “un evento simbólico, nada ostentoso”, enfatizando que la prioridad del nuevo gobierno será la gestión efectiva de los primeros días de su mandato. Según Mejía, Asfura anunciará sus primeras decisiones el mismo 27 de enero, marcando el rumbo de su administración desde el inicio.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró ganador a Asfura con el 40,26 % de los votos, superando a Salvador Nasralla y a la actual presidenta Xiomara Castro, consolidando su victoria en un proceso electoral que ha estado marcado por estrechos márgenes y la atención de la comunidad internacional.
Con esta toma de posesión austera, Asfura busca proyectar un perfil de cercanía con la ciudadanía y enfoque en resultados concretos, más que en el protocolo y la pompa que históricamente han caracterizado este tipo de ceremonias en Honduras.


