El presidente Nasry Asfura convocó la primera sesión del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, en la que se abordaron temas prioritarios enfocados en el fortalecimiento del marco legal en materia de seguridad.
Durante la reunión, encabezada por el mandatario, se discutieron propuestas de reforma al Código Penal, destacando el endurecimiento de penas para el delito de extorsión y el incremento de sanciones por femicidio, dos problemáticas que impactan directamente a la sociedad hondureña.
El secretario de Comunicaciones, José Argueta, informó que uno de los principales objetivos del encuentro fue reforzar la lucha contra la extorsión, considerada una de las principales amenazas para las familias y el sector productivo del país. Asimismo, se abordó la necesidad de asumir un papel más firme frente a los casos de femicidio.
Entre otros temas tratados, se destacó la revisión integral del régimen de medidas reguladoras de la libertad, con el propósito de evitar abusos y garantizar una justicia más efectiva. En este contexto, se analizó la implementación de grilletes electrónicos como alternativa para el control de personas bajo medidas judiciales.
Además, se planteó la reactivación de la Comisión Interinstitucional de Justicia Penal, vista como un mecanismo clave para mejorar la coordinación entre las instituciones encargadas de la persecución del delito.
También se discutieron acciones orientadas a fortalecer la seguridad jurídica en la propiedad privada, mediante reformas legales que enfrenten el delito de usurpación y generen mayor confianza para la inversión nacional y extranjera.
Durante la sesión, también se informó sobre el nombramiento de un nuevo director de inteligencia, cuyo nombre no fue revelado públicamente por razones de seguridad, según detalló Argueta.
Con estas iniciativas, el Gobierno busca avanzar en una estrategia integral que refuerce la seguridad ciudadana y el Estado de derecho en Honduras.


