En el marco de las celebraciones de la Navidad 2025, monseñor Miguel Lenihan, arzobispo de la Arquidiócesis de San Pedro Sula, dirigió un mensaje pastoral al pueblo hondureño, invitando a vivir estas fiestas con fe, esperanza y compromiso por la paz y la unidad nacional.
Bajo el lema “Brotará un renuevo del tronco de José”, tomado del profeta Isaías, el prelado recordó el significado profundo del nacimiento de Jesús y exhortó a los fieles a permitir que el Emmanuel, “Dios con nosotros”, brote en los corazones y transforme la vida personal, familiar y social.
Monseñor Lenihan hizo un llamado a que, en esta Navidad, florezcan en Honduras los valores del espíritu de prudencia y sabiduría, consejo y valentía, ciencia y temor del Señor, para contrarrestar las divisiones, los odios y las confrontaciones que afectan a la sociedad. “No debemos dejarnos dominar por el espíritu de las tinieblas que nos lleva al pecado y a ver al otro como un enemigo”, expresó.
En su mensaje, también instó a los hondureños a construir una nación más justa, en paz, armonía y fraternidad, permitiendo que Cristo reine en las familias y en la sociedad. Retomando el reciente pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de Honduras, recordó que la Navidad es un llamado a pasar “de la oscuridad a la luz, del pecado a la gracia, del odio al amor, de la violencia a la paz y de la tristeza a la alegría”.
El arzobispo subrayó que la verdadera felicidad se encuentra en la manifestación gloriosa de Dios hecho Niño, quien se entrega por la salvación de la humanidad, y animó a los fieles a vivir este misterio con humildad y fe.
Finalmente, monseñor Miguel Lenihan deseó a todos los hondureños una Feliz Navidad, extendiendo su bendición desde San Pedro Sula, en un mensaje fechado el 23 de diciembre de 2025.



