El sector de la micro, pequeña y mediana empresa (Mipyme) enfrenta un escenario cada vez más complejo en Honduras, marcado por el incremento de los costos operativos, dificultades para acceder a financiamiento y una menor capacidad de compra de los consumidores.
Según cifras expuestas por Efraín Rodríguez, dirigente del sector Mipyme en la zona norte, durante los primeros siete meses de 2026 más de 6,000 microempresas habrían cerrado definitivamente sus operaciones, situación que representaría la pérdida de al menos 20,000 puestos de trabajo.
Rodríguez advirtió que, si la tendencia se mantiene durante los próximos meses, el número de establecimientos que bajen sus cortinas podría alcanzar los 10,000 al finalizar el año, con una eventual pérdida superior a 30,000 empleos en los 298 municipios del país.
Aunque estas cifras corresponden a estimaciones planteadas por representantes del sector y no han sido confirmadas como un consolidado oficial nacional, reflejan la preocupación existente entre los pequeños empresarios por las condiciones actuales para mantener sus negocios en funcionamiento.
Costos operativos, uno de los principales obstáculos
Entre las principales dificultades señaladas por los emprendedores figuran los costos de la energía eléctrica, los combustibles, las materias primas y el transporte.
En el caso de la electricidad, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) informó que para el tercer trimestre de 2026 la tarifa promedio pasó de 5.3187 a 5.9825 lempiras por kilovatio hora, equivalente a un incremento de 12.48 % frente al trimestre anterior. La entidad también reportó un aumento de 15.08 % en el costo proyectado de compra de generación respecto al segundo trimestre.
Para los pequeños negocios, cualquier aumento en servicios básicos y logística puede trasladarse a los costos de producción, reducir los márgenes de ganancia o terminar repercutiendo en el precio final de los productos y servicios.
A esto se suman los problemas relacionados con el suministro eléctrico que, según representantes empresariales, afectan la continuidad de las operaciones y generan costos adicionales para establecimientos que dependen de la energía para producir, refrigerar, almacenar o prestar servicios.
El acceso al crédito continúa siendo una preocupación
Otro de los puntos señalados por el sector es la dificultad para conseguir financiamiento en condiciones que permitan mantener o ampliar los negocios.
El Programa Presidencial Crédito Solidario, conocido como Tu Banca Solidaria, fue creado precisamente para facilitar financiamiento y asistencia técnica a microempresarios que no habían tenido acceso al sistema bancario. Documentación oficial disponible en el Portal Único de Transparencia registra el programa dentro de las funciones de SENPRENDE y señala su objetivo de facilitar crédito a microempresarios.
Al mismo tiempo, durante 2026 se han impulsado iniciativas de apoyo a emprendedores. El PNUD informó que IMPULSO HN, coordinado con la Secretaría de Desarrollo Económico y FEDECAMARA, contempla beneficiar a más de 2,000 emprendedores en 17 ciudades mediante capital semilla, asesoría empresarial, asistencia técnica y apoyo para mejorar la comercialización.
Sin embargo, representantes del sector consideran que estos esfuerzos necesitan complementarse con mecanismos de financiamiento de mayor alcance para evitar que más pequeños negocios queden fuera del mercado.
Emprendedores piden acciones al Congreso
Ante este panorama, dirigentes de las Mipyme plantean la necesidad de que el Congreso Nacional analice medidas orientadas a reducir los costos energéticos, mejorar las condiciones de acceso al crédito y fortalecer los mecanismos de apoyo para los pequeños empresarios.
El reclamo cobra relevancia debido al peso que tienen las Mipyme en la generación de ingresos y oportunidades laborales para miles de familias hondureñas.
Los representantes del sector sostienen que, si no se adoptan medidas para contener el incremento de los costos y facilitar el financiamiento, el número de cierres podría continuar aumentando durante el segundo semestre.
Por ahora, el comportamiento de los costos de energía, combustibles, transporte y otros insumos será determinante para establecer si la advertencia del sector empresarial se convierte en una crisis aún mayor durante el cierre de 2026.


