La tradicional Expojuniana regresa este año con altas expectativas económicas y una amplia oferta de entretenimiento para las familias hondureñas. Las autoridades organizadoras proyectan que la edición 2026 generará un movimiento económico superior a los 150 millones de lempiras, consolidándose como uno de los eventos más importantes para el comercio y el turismo en el norte del país.
Durante el lanzamiento oficial de la trigésima cuarta edición de la feria, el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Karin Qubain, destacó el impacto positivo que tendrá la actividad en diversos sectores productivos de la ciudad.
Según explicó, la Expojuniana representa una plataforma clave para que empresarios, comerciantes y emprendedores fortalezcan sus negocios, establezcan nuevos contactos comerciales y amplíen su cartera de clientes durante varias semanas de intensa actividad económica.
La feria se desarrolla en un contexto especial para la capital industrial de Honduras, ya que este año coincide con la conmemoración del 490 aniversario de fundación de San Pedro Sula, una fecha que busca resaltar la historia, identidad y desarrollo de la ciudad.
Además del impulso económico, los organizadores esperan la participación de miles de visitantes que podrán disfrutar de exposiciones comerciales, gastronomía, actividades culturales, juegos mecánicos y espectáculos diseñados para toda la familia.
«Queremos que esta Expojuniana siga siendo un motivo de orgullo para todos; que sea una feria donde las familias disfruten, los negocios crezcan y donde San Pedro Sula muestre su alegría y hospitalidad», manifestó Qubain durante la presentación del evento.
Empresarios locales consideran que la feria representa una oportunidad importante para dinamizar las ventas y fortalecer la economía regional, especialmente para pequeños y medianos emprendedores que encuentran en este espacio una vitrina para promover sus productos y servicios.
Con más de tres décadas de historia, la Expojuniana se ha convertido en una de las celebraciones más emblemáticas de Honduras, combinando tradición, desarrollo económico y entretenimiento, elementos que año tras año atraen a miles de personas de diferentes departamentos del país.
Las expectativas para la edición 2026 son optimistas, tanto por la afluencia de visitantes como por el impacto económico que generará en sectores como comercio, transporte, hotelería, gastronomía y servicios, reafirmando el papel de la feria como motor de crecimiento para San Pedro Sula y la región norte.


