Unas 4,475 personas han resultado afectadas por las intensas lluvias derivadas de la masa de aire frío que continúa impactando principalmente la zona norte y el litoral Caribe del país, informó la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
El portavoz de la institución, Pedro Barahona, detalló que el fenómeno mantiene un patrón de precipitaciones fuertes a moderadas, y que el mapa de alertas permanecerá vigente durante las próximas 24 horas.
“Hasta el momento, tenemos un total de personas afectadas, 4,475; damnificadas 1,026, evacuadas 409, comunidades incomunicadas 21”, indicó Barahona.
Además, señaló que se reportan 70 viviendas dañadas, una destruida y cuatro personas rescatadas en el sector de Tela tras ser arrastradas por corrientes de agua mientras cruzaban un vado.

El portavoz explicó que las lluvias persistirán con mayor intensidad en la región norte, donde se esperan acumulaciones importantes, y recordó que el sistema de alertas incluye tres niveles de riesgo, por lo que la población debe mantenerse vigilante ante desbordamientos de ríos o deslizamientos de tierra.
“Debido a esto, tenemos un mapa de alerta vigente, donde llamamos a la población a cuidarse, protegerse y resguardarse en todo momento”, subrayó Barahona.
Por otra parte, la Marina Mercante emitió un boletín dirigido a pescadores y operadores turísticos, advirtiendo sobre el incremento del oleaje en el litoral caribeño y solicitando acatar las recomendaciones oficiales para evitar accidentes.
En el municipio de Santa Fe, Colón, el alcalde Noel Ruiz informó que unas 10,000 personas permanecen afectadas debido a la interrupción total del tramo carretero que conecta con Trujillo.

El alto oleaje también impide el transporte marítimo, dejando a la comunidad completamente incomunicada.
Ruiz solicitó apoyo urgente al gobierno central y recordó que previamente se había solicitado un proyecto de caja puente, sin obtener respuesta.
Además, urgió el envío de raciones de alimentos, medicinas, abrigos y víveres, y adelantó que el municipio se declarará en emergencia ante la magnitud de las afectaciones, advirtiendo que la población está “a punto de llegar a calamidad doméstica”.
Los caminos rurales y vías productivas también han quedado destruidos, impidiendo el transporte de cosechas y la llegada de equipos de asistencia.

En el Valle de Sula, las lluvias provocaron inundaciones en sectores como Flor de Cuba y Ticamaya, en San Pedro Sula, donde decenas de familias fueron trasladadas a albergues temporales. Los cuerpos de socorro atendieron emergencias en Chamelecón, la colonia Rivera Hernández y Las Brisas.
En Tocoa, Colón, las precipitaciones causaron el colapso de puentes, daños en vehículos y suspensión de clases.
Mientras tanto, en La Ceiba, Atlántida, 72 personas, incluyendo 37 niños y 35 adultos, fueron trasladadas a un albergue temporal tras las inundaciones que afectaron viviendas y causaron cortes en el suministro eléctrico.
Las autoridades mantienen alerta máxima y recomiendan a la población mantenerse informada y resguardada hasta que el fenómeno ceda, mientras continúan las labores de asistencia en las zonas más afectadas.


