El desplazamiento forzado interno continúa siendo una de las principales consecuencias de la violencia en Honduras. Durante 2025, al menos 1,406 personas se han visto afectadas por este fenómeno, según el más reciente informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
El documento, titulado Desplazamiento Forzado Interno en Honduras 2025 y elaborado con el apoyo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), señala que las 676 quejas recibidas este año reflejan una problemática que afecta tanto a personas que ya tuvieron que abandonar sus hogares como a aquellas que permanecen en sus comunidades bajo amenazas constantes.
Aunque el informe reporta una disminución del 40.8 % en las denuncias con respecto a 2024, el Conadeh advierte que esta reducción no significa que la situación de seguridad haya mejorado.
La institución atribuye el descenso a factores como el temor de las víctimas a sufrir represalias, la desconfianza en las instituciones, la movilidad constante de las personas desplazadas y las dificultades para acceder a mecanismos de protección.
El organismo también alertó que estas condiciones generan un importante subregistro de casos, por lo que la magnitud real del desplazamiento forzado podría ser mayor.
Entre 2016 y 2025, el Conadeh ha documentado 10,077 denuncias relacionadas con este fenómeno, las cuales han afectado a un total de 24,864 personas.
La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, explicó que el desplazamiento forzado en Honduras es consecuencia de múltiples formas de violencia que suelen combinarse.
Indicó que el 40 % de los casos tiene como origen amenazas directas, las cuales posteriormente derivan en delitos como extorsión, secuestro, despojo de propiedades y violencia de género.
Reyes recordó que, pese a que desde 2023 existe una ley para atender a las víctimas de desplazamiento forzado interno, su implementación continúa siendo limitada debido a la falta de un reglamento y de recursos económicos suficientes, situación que impide brindar una respuesta integral a quienes enfrentan esta problemática.
El informe también identifica los principales hechos de violencia que obligan a las personas a abandonar sus hogares. La tentativa de homicidio representa el 10 % de los casos registrados, seguida por la violencia doméstica y los asesinatos, ambos con un 9 %, mientras que la extorsión concentra el 6 %.
En cuanto a los responsables, la mitad de las víctimas señaló a personas conocidas como los principales agresores. Un 19 % indicó desconocer la identidad de quien las amenazó, el 11 % responsabilizó a maras y pandillas y un 9 % señaló a integrantes de las fuerzas del orden.
El impacto del desplazamiento forzado alcanza principalmente a las familias, ya que ocho de cada diez casos involucran a núcleos familiares completos.
Además, las mujeres representan el 51 % de las personas afectadas y los hombres el 49 %.
La niñez continúa siendo uno de los sectores más vulnerables. El reporte contabiliza 245 niñas, niños y adolescentes afectados, de los cuales el 67 % tiene entre cero y doce años, una población expuesta a mayores riesgos de violencia, reclutamiento forzado y desprotección.
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