La designada presidencial María Antonieta Mejía denunció este sábado una serie de irregularidades financieras que, según afirmó, dejó la administración saliente, entre ellas doble pago de salarios, aumentos desproporcionados, indemnizaciones indebidas y un grave deterioro de la Caja Única del Tesoro.
Mejía aseguró que funcionarios pasaron de devengar salarios de 25 mil a 70 mil lempiras y que, pese a haber anunciado que no pagarían indemnizaciones, sí las autorizaron.
Calificó estas acciones como “una grosería” y denunció que en diciembre y enero se realizaron maniobras irregulares con fondos públicos.
La funcionaria también señaló que la administración anterior no entregó los códigos de acceso a todos los sistemas del Estado, lo que ha complicado los procesos administrativos.
Añadió que muchos pagos de indemnizaciones que ya estaban cargados en la Secretaría de Finanzas fueron detenidos antes de ser depositados.
Además, Mejía reveló que la administración anterior gastaba mensualmente alrededor de mil 400 millones de lempiras en renta de vehículos y que en el canal estatal contrataron a más de mil 600 empleados que no se presentaron en sus puestos de trabajo.
Mejía indicó que el gobierno heredó deudas con estudiantes de medicina, médicos, enfermeras, maestros y proveedores, a quienes no se les ha cancelado pagos pendientes.
Afirmó que la falta de recursos también afecta sectores como infraestructura, energía, salud y transferencias a gobiernos locales.


