El exministro de Desarrollo Económico (Sedesol), José Carlos Cardona, aseguró este lunes que la administración pública en Honduras se encuentra “altamente politizada” y sostuvo que no se puede confiar en los políticos, en medio de las acusaciones relacionadas con el manejo de fondos públicos.
Durante declaraciones a periodistas, Cardona manifestó que si la acusación del Ministerio Público apunta a que existió contubernio entre él y la diputada Isis Cuéllar para dar uso político a recursos del Estado, entonces también deberían ser citados los actores políticos que aprobaron el mecanismo mediante decreto en el Congreso Nacional de Honduras.
“El fondo no lo creé yo. Cada año se aprobaba mediante un decreto y hubo tres correspondientes a 2023, 2024 y 2025. Esas decisiones políticas no se tomaban en mi despacho”, afirmó.
Según Cardona, la explicación sobre la aprobación de esos recursos debe ser brindada por el expresidente del Congreso, Luis Redondo, y por el exjefe de bancada del partido Libre, Rafael Sarmiento.
En relación con la comparecencia del exsecretario del Congreso, Carlos Zelaya, Cardona señaló que este enfrenta una situación delicada de salud y se encuentra bajo tratamiento médico fuera del país, por lo que consideró que serán los jueces quienes valoren esa condición.
El exfuncionario insistió en que no es político y que para comprender el caso es necesario analizar el contexto en que se creó el fondo dentro del Congreso Nacional. A su juicio, esto permitiría al juez determinar si existe una responsabilidad administrativa o penal.
Cardona también rechazó haberse enriquecido durante su paso por el gobierno. Aseguró que no adquirió bienes mientras ocupó el cargo y que únicamente compró un vehículo, el cual ahora deberá vender para cubrir los honorarios de sus abogados.
“Si yo tuviera dinero producto de ilegalidades no estaría aquí tranquilo. Fui el primero en ponerme a la orden de las autoridades y acudí tres veces al Ministerio Público”, expresó.
El exministro sostuvo que enfrentará el proceso judicial hasta el final para demostrar su inocencia. No obstante, reconoció que en el gobierno que finalizó el pasado 27 de enero “mucha gente salió millonaria”.
Finalmente, reiteró que el principal aprendizaje del caso es que la gestión pública está fuertemente influenciada por la política.
“La administración pública está altamente politizada y no se puede confiar en los políticos. Esa práctica de corrupción en este tipo de fondos no es nueva; viene de gobiernos anteriores y no se siguen aprendiendo las lecciones”, concluyó.


