La búsqueda de Adner Ariel López Chacón, de 22 años, terminó este jueves con el hallazgo de su cuerpo en una de las riberas del río Ulúa, a la altura de la aldea Las Flores, en el sector conocido como los ex Campos Bananeros, en el norte de Honduras.
El joven, quien trabajaba como guardia de seguridad privada, había sido reportado como desaparecido desde el pasado lunes 21 de septiembre. Desde entonces, elementos del Benemérito Cuerpo de Bomberos desplegaron operativos de búsqueda en el afluente, utilizando lanchas para recorrer diferentes puntos del río.
Las condiciones del Ulúa, caracterizadas por la turbulencia, la coloración oscura del agua y la poca visibilidad, dificultaron inicialmente las labores de los equipos de rescate. Sin embargo, durante la mañana de este jueves los rescatistas lograron localizar el cuerpo y proceder con su extracción.
Tras el hallazgo, agentes de la Policía Nacional y especialistas de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) aseguraron el área donde fue recuperado el cadáver, a la espera de los equipos forenses del Ministerio Público.
Familiares denuncian posible ataque
El caso tomó un giro luego de que Dunia Chacón, madre de la víctima, denunciara públicamente que su hijo no habría muerto producto de un accidente en el río, sino que habría sido víctima de un ataque.
Según la versión expuesta por los familiares, un compañero de trabajo de López Chacón, también dedicado a labores de seguridad, habría tenido una discusión con el joven la noche de su desaparición. Los allegados sostienen que el sospechoso habría utilizado un arma de fuego y posteriormente habría arrojado a la víctima al río.
Estos señalamientos deberán ser establecidos o descartados mediante la investigación de las autoridades, ya que hasta el momento no existe confirmación oficial que permita atribuir el crimen al supuesto compañero de trabajo.
La Policía y la DPI mantienen las diligencias correspondientes para esclarecer las circunstancias en que desapareció y murió el joven.
El cuerpo será trasladado a la morgue del Valle de Sula, donde se practicará la autopsia médico-legal que permitirá establecer científicamente la causa de muerte y aportar elementos a la investigación.
Mientras avanzan las diligencias, familiares y pobladores de la zona exigen que se esclarezca el caso y que, de confirmarse la existencia de un hecho criminal, los responsables sean puestos a disposición de la justicia.


