Intensas lluvias acompañadas de fuertes ráfagas de viento azotaron la comunidad de Calan, dejando un saldo considerable de daños materiales, árboles caídos y viviendas afectadas.
Según reportes preliminares, al menos 200 pinos fueron derribados por el viento, provocando el colapso de techos en varias viviendas y daños estructurales en una iglesia evangélica, donde también cayeron árboles.
Los pobladores se encuentran alarmados ante la posibilidad de que más árboles cedan, lo que podría provocar mayores afectaciones en esta zona montañosa.
«Es un peligro latente. Hay árboles que están inclinados y en cualquier momento pueden caer sobre casas o caminos», expresó uno de los vecinos afectados.
La comunidad ha hecho un llamado urgente a Copeco para que brinde asistencia inmediata a las familias perjudicadas por el temporal, y ha solicitado a la alcaldía municipal de Siguatepeque que envíe cuadrillas para retirar árboles en riesgo y realizar labores de limpieza.
Hasta el momento, no se reportan personas heridas, pero los daños materiales son considerables y las autoridades locales ya están evaluando el impacto total del fenómeno climático.


