Las intensas lluvias que azotan Honduras desde el 29 de septiembre han dejado siete muertos y más de 9,000 afectadas, según confirmó este jueves la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
El fenómeno es causado por una vaguada en superficie que continúa generando precipitaciones en distintas regiones del país.
El jefe de Operaciones de Copeco, Luis Salinas, detalló que se han registrado 1,564 personas damnificadas, 117 evacuadas y al menos 1,528 viviendas dañadas, de las cuales 19 fueron destruidas totalmente.
Además, 51 comunidades permanecen incomunicadas por deslizamientos de tierra, crecidas de ríos y daños en carreteras.
Ante esta situación, Copeco mantiene alerta amarilla (evacuación preventiva) en cinco departamentos: Valle, La Paz, Intibucá, Lempira y Ocotepeque, así como en el Distrito Central, donde se ubica la capital, Tegucigalpa.
Otros siete departamentos están bajo alerta verde, en una medida preventiva ante posibles emergencias.
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) informó que las lluvias continuarán con intensidad variable y acompañadas de actividad eléctrica, especialmente en el occidente, centro y sur del país.
Las autoridades llaman a extremar precauciones, especialmente en zonas propensas a deslizamientos e inundaciones.
Copeco pidió a la población no cruzar ríos ni quebradas crecidas y buscar zonas seguras en caso de emergencia.
También instó a los Comités de Emergencia Municipal y Local a mantenerse en vigilancia permanente para actuar rápidamente ante cualquier amenaza.
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