El Congreso Nacional aprobó una serie de reformas a la Ley contra la Violencia Doméstica con el propósito de fortalecer las medidas de protección para las víctimas y endurecer las restricciones contra las personas condenadas por este delito.
Las modificaciones establecen nuevas limitaciones para los agresores, quienes, tras una sentencia condenatoria, no podrán tramitar una licencia de conducir, obtener, comprar o portar armas de fuego, ni aspirar a cargos públicos. Además, estarán sujetos a medidas de vigilancia mediante dispositivos electrónicos para garantizar el cumplimiento de las órdenes de alejamiento.
Durante la sesión legislativa, la vicepresidenta del Congreso Nacional, Tania Pinto, afirmó que las reformas buscan frenar la violencia que afecta a miles de mujeres en el país y envían un mensaje claro contra la impunidad.
Asimismo, explicó que los condenados serán incorporados a un registro de agresores por violencia doméstica, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de control y seguimiento por parte de las autoridades.
Las reformas se suman a otras iniciativas aprobadas recientemente por el Poder Legislativo, entre ellas los cambios al Código Penal para endurecer las penas por femicidio, que contemplan condenas de hasta 60 años de prisión. Según legisladores, ambas medidas forman parte de una estrategia integral para combatir la violencia de género.
Por su parte, la cuarta vicepresidenta del Congreso Nacional, Lissi Matute Cano, destacó que la aprobación representa un paso importante para enfrentar uno de los principales problemas sociales que afecta a las familias hondureñas.
En tanto, la octava vicepresidenta del Legislativo, Johana Bermúdez, recordó que durante 2025 el Sistema Nacional de Emergencias 911 recibió más de 40 mil denuncias relacionadas con violencia doméstica, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la necesidad de fortalecer el marco legal.
Durante el debate también participaron diputados de distintas bancadas, quienes coincidieron en la importancia de reforzar las sanciones y promover mecanismos que prevengan la reincidencia de los agresores. Además, hicieron un llamado a las mujeres víctimas de violencia para que denuncien estos hechos y permitan la actuación de las instituciones competentes.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, señaló que las reformas responden a la necesidad de brindar mayor protección a las víctimas y contribuir a la reducción de los casos de violencia doméstica que, en muchos casos, terminan escalando hasta convertirse en femicidios.
Con estas modificaciones, el Congreso busca fortalecer las herramientas legales para prevenir la violencia contra la mujer, garantizar el cumplimiento de las medidas de protección y reforzar las acciones orientadas a salvaguardar la integridad de las víctimas.


