La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha presentado en Tegucigalpa su Matriz de Seguimiento de Desplazamiento (DTM) revelando un cambio de rumbo en los flujos migratorios.
Por la posición geográfica en Centroamérica, Honduras se ha posicionado como un país de tránsito para miles de migrantes que se dirigen de norte a sur y viceversa.
De acuerdo a los datos de la OIM, el flujo tradicional de sur a norte ha reflejado una considerable disminución en los primeros meses del 2025.
Los datos
Según los datos del Instituto Nacional de Migración (INM), citador por OIM, reflejan que entre enero y julio de este año, se registraron solo alrededor de 21 mil 617 ingresos por puntos fronterizos sin autorización.
Esta cifra revela un cambio en las dinámicas regionales, esta cifra ha representado una baja del 92.05% de la migración en tránsito por Honduras correspondiente al 2024.
Pero ha surgido un nuevo patrón, el flujo de norte a sur que lo integran personas de diferentes nacionalidades, que al quedar varadas en México, optan por retornar a países como Colombia, Panamá y en especial, a Venezuela.
El nuevo fenómeno destaca las complejidades de la migración en la región, que son influenciadas por los factores políticos, humanitarios y económicos.
Los datos de la OIM, reflejan que de enero a julio, un total de 18 mil 291 personas cruzaron por Honduras de norte a sur, mostrando que las personas buscan volver a sus países de origen.
Las tendencias migratorias reflejan que el 53.78% se traslada de norte a sur, cambiando los patrones tradicionales, con un promedio de 54 días de viaje.
El 65% no había cruzado esta ruta anteriormente, el 29% una vez y el 6% más veces, demostrando que hay muchos novatos en estos viajes.
Lo que sucede en Honduras

El 93% planea continuar el viaje, el 6% permanecer de manera temporal y generar ingresos y el 2% buscan regularización en Honduras.
El país que más resuena en los últimos seises meses es mayormente México con un 39%, le sigue Cuba con 37% y Venezuela con un 8%, lo que expone el flujo de retorno.
El informe de la OIM no solo ha iluminado la realidad migratoria en Honduras, también hace un llamado a las políticas inclusivas para diluir vulnerabilidades en el 2025 y demás años.


