17.7 C
Honduras
domingo, julio 19, 2026

La carta de despedida de la periodista Mariam Abu Dagga a su hijo conmueve al mundo

La periodista palestina Mariam Abu Dagga, de 33 años, perdió la vida este lunes en un bombardeo israelí contra el hospital Nasser, en el sur de la Franja de Gaza.

Antes de morir, dejó una carta a su hijo en la que escribió: “Eres mi amor, mi corazón, mi alma”.

El mensaje, redactado en plena cobertura del conflicto, se ha convertido en un símbolo del costo humano que enfrentan los periodistas en zonas de guerra.

Abu Dagga trabajaba como periodista visual independiente para la agencia Associated Press desde el inicio de la guerra.

Su carta refleja la conciencia de los riesgos diarios que enfrentaba al ejercer su profesión y, al mismo tiempo, el dilema de quienes informan desde Gaza: cumplir con la misión de documentar la realidad, aun sabiendo que podrían no sobrevivir.

El ataque al hospital Nasser

El bombardeo impactó en dos ocasiones contra la escalera de incendios del edificio Al Yassine, dentro del complejo del hospital Nasser, un espacio utilizado habitualmente por reporteros para realizar transmisiones en directo.

Según las autoridades sanitarias gazatíes, el ataque dejó 20 víctimas mortales, entre ellas cinco periodistas, además de médicos, pacientes y miembros de la Defensa Civil.

Entre los reporteros fallecidos figuran Hossam Al Masri (Reuters), Mohamed Salama (Al Jazeera), Mariam Abu Dagga (AP), Moaz Abu Taha (NBC) y Ahmed Abu Aziz (Quds Feed). También murieron un estudiante de Medicina, un trabajador de seguridad del hospital y un bombero de Defensa Civil. Al menos siete rescatistas resultaron heridos.

El Ministerio de Sanidad de Gaza calificó el hecho de “horrible crimen”, señalando que el Nasser era el único hospital público operativo en el sur del enclave.

Tras el ataque, las operaciones quirúrgicas quedaron suspendidas y decenas de heridos permanecieron sin atención inmediata.

La carta como símbolo

Más allá de la tragedia, la carta que Abu Dagga escribió a su hijo se ha convertido en un testimonio íntimo y universal.

Su mensaje no solo refleja el vínculo personal de madre e hijo, sino también la fragilidad con la que se ejerce el periodismo en Gaza.

Según Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), los ataques contra profesionales de la comunicación en el enclave no son hechos aislados, sino parte de un patrón sostenido de violencia.

La ONU ha contabilizado 247 periodistas muertos desde el inicio de la guerra en 2023, mientras que el CPJ registra 197, cifras que superan la suma de periodistas fallecidos en la Primera y Segunda Guerra Mundial, Vietnam, Camboya, la ex Yugoslavia y Afganistán.

“¿Hasta dónde irán las fuerzas armadas israelíes en su acción de eliminación progresiva de la información en Gaza?”, cuestionó Thibaut Bruttin, director general de RSF.

Por su parte, Artur Romeu, director de RSF para América Latina, advirtió que en Gaza la información depende únicamente de periodistas locales independientes:

“En este momento, en la Franja de Gaza solo hay periodistas independientes; ningún medio internacional mantiene reporteros propios en territorio palestino desde el inicio de la guerra”.

Un legado marcado por el deber

Con apenas 33 años, Mariam Abu Dagga formaba parte de una generación de periodistas locales que han asumido la responsabilidad de documentar la guerra desde dentro, en condiciones de máxima vulnerabilidad y sin garantías de seguridad.

Su muerte, como la de decenas de colegas, no solo engrosa una estadística, sino que recuerda que detrás de cada número hay una vida, un deber profesional y un amor personal, como el que ella expresó en su última carta.

Más Noticias de El País