En un gesto de transparencia y valentía, el artista estadounidense Justin Timberlake reveló públicamente que ha sido diagnosticado con la enfermedad de Lyme.
Lyme, es una infección bacteriana que se transmite por la picadura de garrapatas y que, en sus propias palabras, resulta “increíblemente extenuante”.
El anuncio fue hecho por el cantante de 43 años a través de sus stories en Instagram, donde compartió con sus seguidores la difícil experiencia que ha estado enfrentando mientras continúa su gira internacional Forget Tomorrow Tour.
“He estado batallando con algunos problemas de salud y fui diagnosticado con la enfermedad de Lyme. No lo cuento para que os sintáis mal por mí, sino para arrojar algo de luz sobre lo que he estado enfrentando detrás de cámaras”, escribió Timberlake.

Lucha entre la salud y el escenario
Pese a considerar la posibilidad de pausar sus conciertos debido a los estragos físicos y mentales que le ha causado la enfermedad, Timberlake decidió continuar adelante con la gira.
“La ilusión por el tour compensaba el estrés que mi cuerpo estaba sintiendo. No solo me demostré tenacidad mental, sino que ahora guardo muchos momentos especiales con todos vosotros que jamás olvidaré”.
El cantante también reconoció que le costó hablar del tema públicamente debido a su educación, en la que se le enseñó a guardar ese tipo de problemas para uno mismo.
Sin embargo, dijo estar haciendo un esfuerzo por ser más abierto para evitar malentendidos y crear conciencia.
¿Qué es la enfermedad de Lyme?
La enfermedad de Lyme es una infección causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, que se transmite principalmente por la picadura de garrapatas infectadas.
Sus síntomas pueden incluir fiebre, fatiga, dolor muscular, erupciones cutáneas, y en casos avanzados, trastornos cardíacos, neurológicos y articulares.
Figuras como Justin Bieber y Avril Lavigne también han hecho públicas sus luchas contra esta enfermedad, que muchas veces es difícil de diagnosticar a tiempo.
Un año complicado para Timberlake
El anuncio de salud llega en medio de un año difícil para el cantante. En septiembre pasado, se declaró culpable de conducir bajo los efectos del alcohol tras ser arrestado en la localidad de Sag Harbor, Nueva York.
Como parte de un acuerdo con la fiscalía, evitó la cárcel, pero fue condenado a una multa de 500 dólares, 25 horas de servicio comunitario y a grabar un anuncio de concienciación pública.
El caso se hizo viral después de que el policía que lo detuvo no lo reconociera y, al escuchar su preocupación por “arruinar la gira”, le preguntara irónicamente: “¿Qué gira?”, a lo que Timberlake respondió: “¡Mi gira mundial!”.
A pesar de los obstáculos, Justin Timberlake continúa demostrando fortaleza y compromiso con su público. Por ahora, sus fanáticos esperan que su recuperación avance favorablemente y que su voz siga sonando sobre los escenarios del mundo.


