Dolor e impotencia embargan a los familiares y amigos de Brayan Ramos Mejía, un joven hondureño de 25 años, originario de Lempa, Atima, Santa Bárbara, quien perdió la vida en un trágico accidente vial ocurrido en Nueva York, Estados Unidos.
La noticia ha conmocionado a su comunidad, especialmente porque Ramos se había convertido en padre apenas un mes antes de su fallecimiento, según relataron sus allegados en redes sociales.
Mensajes de despedida y muestras de solidaridad han inundado las plataformas sociales. “Dios le dé fortaleza a la familia Ramos Mejía”, escribió Vilma Castro, acompañando sus palabras con un pasaje bíblico.
Otro usuario compartió: “Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría. Salmo 94:19. En paz descanse”.
Ante esta tragedia, Yaquelin Anguiano, cercana a la familia, lanzó una campaña en GoFundMe con el objetivo de recaudar 14 mil dólares para repatriar el cuerpo de Brayan a su tierra natal. Hasta el momento, 57 personas han colaborado, sumando 4,516 dólares.
El caso de Brayan no es aislado. El pasado 17 de julio también se reportó la muerte de Jairo Sarmiento, otro hondureño originario de Lempira, quien falleció en un accidente similar en EE. UU.
Su esposa, Claudina Miranda, emprendió otra campaña de recaudación con una meta de 4,500 dólares para poder llevar sus restos de regreso a casa.
Ambos casos reflejan el duro panorama que enfrentan las familias migrantes hondureñas, que deben sobrellevar no solo el dolor de una pérdida, sino también el desafío económico de darles un último adiós en su país de origen.


