El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, destacó este domingo durante la homilía dominical que la muerte de Jesucristo por la humanidad representa la mayor expresión de amor en la historia, al recordar el sacrificio realizado por la redención de los pecadores.
Durante su mensaje a los feligreses, el líder de la Iglesia Católica reflexionó sobre el significado del sacrificio de Cristo y subrayó que los cristianos están llamados a practicar la generosidad incluso hacia quienes no lo merecen, siguiendo el ejemplo de Dios.
Nácher explicó que Jesucristo confirió dones y responsabilidades a sus discípulos, los cuales han sido transmitidos a lo largo de las generaciones dentro de la Iglesia. En ese sentido, resaltó que los primeros seguidores recibieron la misión de sanar, liberar y servir a los demás.
Asimismo, señaló que el ejercicio del poder dentro de la Iglesia debe estar orientado a la liberación de los más necesitados, al consuelo de los afligidos y a la búsqueda de justicia social para quienes más lo requieren.
Llamado a la compasión
Durante la homilía, el arzobispo citó el pasaje bíblico en el que Jesús expresa su preocupación por las personas que se encuentran sin guía espiritual ni acompañamiento.
“La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”, recordó Nácher, destacando la compasión de Cristo hacia quienes se encontraban desamparados.
El jerarca católico añadió que Jesús envió a sus discípulos a buscar a las “ovejas perdidas” de Israel, con el propósito de anunciar el Reino de los Cielos y llevar esperanza a los más necesitados.
Finalmente, reiteró el llamado a los fieles a servir de manera desinteresada y a poner los dones recibidos al servicio de los demás.
“Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente”, concluyó.


