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sábado, julio 18, 2026

J.P. Morgan advierte que cambios migratorios de EE.UU. ponen en riesgo flujo de remesas

El banco estadounidense J.P. Morgan proyecta una desaceleración en el flujo de remesas familiares hacia El Salvador a partir del segundo semestre de 2025, en un fenómeno que también afectaría a Colombia y República Dominicana, según un análisis fechado el 7 de agosto de 2025.

El estudio examina el papel de estos ingresos en la economía de América Latina y el impacto de las políticas migratorias implementadas en Estados Unidos.

Las remesas familiares representan un elemento vital para la dinámica económica de la región, especialmente en países como Nicaragua, El Salvador y Guatemala, donde pueden superar el 20 % del PIB y representar hasta el 40 % de las entradas totales de la cuenta corriente.

Estas transferencias cobraron relevancia tras la pandemia de COVID-19, con aumentos más pronunciados en El Salvador y República Dominicana, seguidos de un estancamiento a medida que las tendencias migratorias se moderaron gracias a un crecimiento económico más sólido y mejores perspectivas de seguridad.

J.P. Morgan aclara que esta desaceleración no significa una caída absoluta en las remesas, sino una reducción en la tasa de crecimiento que se registró durante el primer semestre del año.

Según el banco, factores como políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos, que incluyen cierres de fronteras y deportaciones, junto con un enfriamiento del mercado laboral estadounidense, podrían afectar el ingreso de remesas en el futuro.

Para El Salvador, la institución prevé un crecimiento del 9.9 % en 2025, con ingresos por $9,300 millones, mientras que Colombia y República Dominicana experimentarían aumentos del 5.5 % y 2.6 %, respectivamente. México, por su parte, sería la excepción, con una caída proyectada del 10 %.

El Banco Central de Reserva (BCR) informó que las remesas familiares sumaron $4,837.7 millones en el primer semestre de 2025, un incremento del 17.9 % respecto al mismo período de 2024.

En el primer trimestre de 2025, estas transferencias representaron un 25.9 % del total, destaca el BCR.

J.P. Morgan subraya que no sorprende que Estados Unidos siga siendo la principal fuente de remesas hacia El Salvador, Guatemala, México y República Dominicana, debido a los fuertes vínculos laborales y la dinámica del mercado laboral que impulsa los ingresos migratorios.

Sin embargo, advierte que los cambios abruptos en la política migratoria bajo la segunda Administración Trump, iniciada en enero de 2025, podrían afectar los flujos futuros.

Entre estas medidas se incluyen cierres de frontera a nuevos migrantes, limitaciones en programas migratorios para ciudadanos de China, Nicaragua, Haití y Venezuela, eliminación gradual del TPS para 1.8 millones de personas, reducción de permisos de trabajo y aumento de deportaciones.

El informe de J.P. Morgan enfatiza que, aunque el ingreso de remesas seguirá siendo un pilar económico, la incertidumbre generada por las políticas migratorias y el enfriamiento del mercado laboral estadounidense podría moderar su crecimiento durante la segunda mitad del año.

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