Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo este jueves ataques aéreos en el sur del Líbano, dirigidos contra infraestructuras que, según el organismo, eran utilizadas para la fabricación de equipo militar por el movimiento Hezbolá.
Previo a los bombardeos, las FDI emitieron advertencias a los residentes de las localidades de Taybeh y Tair Debba, instándolos a evacuar a al menos 500 metros de distancia de los edificios señalados en un mapa proporcionado por el ejército.
Las autoridades israelíes señalaron que los objetivos se encuentran cerca de instalaciones controladas por Hezbolá, por lo que la evacuación inmediata era necesaria para minimizar riesgos.
En un comunicado, las FDI indicaron que continuarán los ataques sobre las “infraestructuras militares del movimiento Hezbolá en todo el sur del Líbano”, reforzando la advertencia a los civiles de mantenerse alejados de las zonas designadas.
El conflicto entre Israel y el Líbano ha escalado en los últimos meses. A finales de octubre, el ejército israelí atacó en dos ocasiones a una patrulla de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL), generando preocupación internacional por la estabilidad de la región.
El sur del Líbano ha sido históricamente un área de enfrentamientos frecuentes, y los ataques de Tel Aviv, respaldados por Estados Unidos, han intensificado la tensión en la frontera y entre los actores regionales.
Este último episodio refleja la creciente escalada del conflicto y la continua vulnerabilidad de las poblaciones civiles en las zonas afectadas por las operaciones militares.


