Una bebé de apenas 17 días de nacida falleció la madrugada del martes 5 de agosto en la aldea Bacadillas, municipio de Catacamas, Olancho, en circunstancias que han generado debate en redes sociales por posibles indicios de maltrato infantil.
Imágenes de la menor, que circularon en plataformas digitales, mostraban moretes en sus mejillas, lo que provocó múltiples reacciones y especulaciones sobre un presunto acto de violencia. Sin embargo, familiares de la bebé han rechazado estas versiones.
Hipólito Ramírez, abuelo paterno, aseguró que la niña presentó problemas de salud desde el lunes 4 de agosto. “Por la tarde, como a las 7 u 8 de la noche, le dio un dolorcito en la barriga. Mi hijo llamó al pastor para que orara por ella y la niña durmió en paz”, relató a un medio local.
Conmovido, negó cualquier acto de maltrato. “¿Quién va a querer matar a un hijo o a un nieto? No es así como la gente dice, y yo soy testigo de todo”, afirmó.
El padre de la menor, quien prefirió no revelar su identidad, explicó que la bebé había tenido gripe y tos, lo que le dificultaba respirar, pero que ya se estaba recuperando.
Detalló que, horas antes de su muerte, la niña había tomado biberón y leche materna con normalidad. “A las 7:00 de la mañana murió”, dijo entre lágrimas.
El cuerpo de la recién nacida fue trasladado a Medicina Legal y Ciencias Forenses en Tegucigalpa para determinar la causa de muerte. Hasta el momento, las autoridades no han brindado un informe oficial sobre el caso.
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