Cientos de agentes del ICE irrumpieron en la planta de Hyundai en Ellabell, Georgia, arrestando a 475 inmigrantes indocumentados en lo que se considera una de las redadas más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.
La mayoría de los detenidos son ciudadanos coreanos, informó Steven Schrank, agente especial a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
La operación paralizó parcialmente la construcción de la planta de baterías para vehículos eléctricos, una empresa conjunta entre Hyundai y LG, dentro del complejo de 1.177 hectáreas que también alberga la planta de fabricación de autos eléctricos.
Hyundai declaró su total cooperación con las autoridades y su compromiso de cumplir con las normas laborales e inmigratorias.
De acuerdo con Schrank, algunas de las personas detenidas habían permanecido en el país más tiempo del permitido por sus visas.
La redada representa la mayor operación de control migratorio en un solo lugar ejecutada por HSI, con participación de varias agencias federales.
Este operativo se enmarca en la ofensiva migratoria de la administración Trump en centros de trabajo de todo el país.
Ese mismo día, en Nueva York, decenas de trabajadores de una planta familiar también fueron detenidos, provocando la reacción de la gobernadora Kathy Hochul, quien criticó las acciones de ICE.
Las autoridades locales y estatales observan la situación con atención, mientras líderes de ciudades como Chicago se preparan para posibles despliegues de la Guardia Nacional en operaciones migratorias similares.
El caso de Hyundai marca un precedente en la regulación del empleo de inmigrantes en instalaciones industriales estratégicas de Estados Unidos.
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