Un jurado federal de Estados Unidos declaró culpable al hondureño Luis Matute Figueroa, de 33 años, por su presunta participación en una red dedicada al tráfico ilegal de armas de fuego desde Florida hacia Centroamérica, principalmente con destino a Honduras.
La decisión fue emitida por una corte federal en Fort Pierce, Florida, donde Matute Figueroa fue encontrado responsable de los delitos de conspiración para la venta ilegal de armas y posesión de un arma de fuego siendo un inmigrante indocumentado.
Por estos cargos podría enfrentar una pena máxima de hasta 20 años de prisión.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), el hondureño habría permanecido en territorio estadounidense después de que venciera el período autorizado por su visa de turista en 2017.
Posteriormente, las autoridades lo vincularon con una operación dedicada a adquirir armas mediante terceros para luego enviarlas de manera clandestina hacia Honduras.
La investigación reveló que Matute Figueroa utilizaba supuestos compradores para adquirir las armas de fuego, debido a que no podía realizar estas transacciones directamente por su condición migratoria. Luego, según la acusación, coordinaba el traslado ilegal del armamento hacia Centroamérica.
Como parte de las pruebas presentadas durante el proceso judicial, las autoridades analizaron conversaciones de WhatsApp en las que el hondureño compartía listas de armas disponibles, precios y detalles relacionados con los envíos. Los investigadores también encontraron imágenes y videos en los que aparecía junto a una pistola Colt 1911 de color dorado.
El fiscal federal del sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, afirmó que el acusado aprovechó su permanencia irregular en Estados Unidos para participar en actividades relacionadas con el tráfico de armas estadounidenses hacia Honduras.
Las autoridades estadounidenses señalaron que, debido a su situación migratoria, Matute Figueroa no estaba autorizado para comprar armas, por lo que presuntamente contó con el apoyo de otras personas identificadas como Gerson Eliu Padilla-Figueroa, Juan Matute Figueroa, Ariel Henríquez-Padilla y William Mendoza para adquirir el armamento.
La sentencia definitiva contra el hondureño será determinada posteriormente por un juez federal. Mientras tanto, el caso forma parte de los esfuerzos de las autoridades estadounidenses para combatir el desvío ilegal de armas hacia países de la región centroamericana.
Según datos de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), decenas de miles de armas han sido traficadas desde Estados Unidos hacia México, Guatemala, Honduras y El Salvador en los últimos años, alimentando redes ilícitas que operan en distintos países.
Lea también: El petróleo de Texas cae un 5,1 % tras un nuevo ultimátum de Trump a Irán


