El mes de octubre cierra con un saldo trágico en Honduras, con 24 mujeres asesinadas en distintas regiones del país. La violencia de género continúa sin tregua, mientras la impunidad persiste en muchos de los casos.
Los crímenes, en su mayoría vinculados a conflictos familiares, reflejan una violencia estructural que el Estado aún no ha logrado contener.
El criminólogo Germán Licona señaló que “falta fortalecimiento institucional y concientización en las familias”, lamentando que las discusiones domésticas sigan derivando en tragedias.
Las víctimas tienen edades que van de los 14 a los 79 años, asesinadas en sus viviendas, caminos rurales o espacios públicos.
En Olanchito, Yoro, una mujer fue hallada con heridas de machete, mientras que en Lempira, Victorina Campos, de 69 años, murió violentamente en su comunidad.
Los casos se concentran principalmente en Olancho, Lempira y Yoro, zonas donde la violencia doméstica y los celos siguen siendo detonantes de muertes. Uno de los hechos más recientes fue el de Lourdes Vanessa González, asesinada a balazos por su esposo en El Progreso, Yoro.
Las autoridades hacen un llamado urgente a reforzar las políticas de prevención, protección y atención a mujeres en situación de riesgo para frenar la escalada de violencia de género en el país.
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