Las autoridades hondureñas mantienen un monitoreo constante sobre una onda tropical que avanza por el mar Caribe y han decidido prolongar las alertas roja, amarilla y verde en 11 de los 18 departamentos del país, ante las persistentes lluvias que afectan gran parte del territorio nacional.
De acuerdo con la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), el fenómeno se ubica aproximadamente a 650 kilómetros al oeste del arco de las Antillas Menores y continúa desplazándose hacia el Caribe Central a una velocidad de 25 kilómetros por hora.
Aunque el sistema aún no presenta una “circulación cerrada”, los expertos advierten que muestra un “desarrollo lento” y podría evolucionar a tormenta tropical si las condiciones atmosféricas se mantienen favorables y su desplazamiento se reduce en los próximos días.
Los modelos de predicción meteorológica indican que a mediados de semana el sistema podría encontrarse a unos 1.000 kilómetros al este del Cabo de Gracias a Dios, en el extremo oriental del país.
Sin embargo, su trayectoria todavía es incierta, especialmente después del miércoles, aunque la mayoría de los pronósticos apuntan a un movimiento hacia el norte, entre La Española (Haití y República Dominicana) y Cuba.
Copeco informó que existe un 70 % de probabilidad de que el fenómeno se desarrolle en los próximos dos días y un 90 % en el transcurso de una semana, por lo que se mantiene una “vigilancia permanente” ante cualquier cambio en su evolución.
La alerta roja continuará vigente por 24 horas más en el Distrito Central, que abarca Tegucigalpa y Comayagüela. La alerta amarilla se mantiene en los departamentos de La Paz y Francisco Morazán (centro); Intibucá, Lempira y Ocotepeque (occidente); y Valle y Choluteca (sur), así como en ocho municipios de Cortés, Yoro y Atlántida, en el norte y Caribe hondureño.
Por su parte, la alerta verde continúa activa en Copán y Santa Bárbara (occidente), El Paraíso (este) y Comayagua (centro).
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) explicó que la interacción entre la onda tropical, la humedad del Caribe y los vientos del Pacífico provocará lluvias y chubascos dispersos de intensidad débil a moderada, con acumulados más significativos en las zonas sur, suroccidental y oriental del país.
Desde finales de septiembre, las precipitaciones han cobrado la vida de 16 personas, dejado dos desaparecidos y afectado a unas 35.000 personas.
Además, se reportan 3.774 viviendas dañadas, 88 destruidas y 90 comunidades incomunicadas, según el recuento oficial de Copeco.
Lluvias intensas dejan más de 35 mil personas damnificadas en Honduras


