Más de 30,000 habitantes de los municipios de Nacaome, Pespire y Curarén serán beneficiados con proyectos de infraestructura hídrica que buscan mejorar el abastecimiento de agua potable y reducir la vulnerabilidad de las comunidades frente a las sequías y los efectos del cambio climático.
La iniciativa forma parte del Proyecto de Seguridad Hídrica en el Corredor Seco, impulsado por el Gobierno de Honduras, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), con una inversión de 45 millones de dólares financiada por el Banco Mundial.
El programa contempla intervenciones en municipios de los departamentos de Valle, Choluteca y Francisco Morazán, zonas donde la escasez de agua representa uno de los principales desafíos para las familias y las actividades productivas, especialmente durante los períodos de sequía y el fenómeno de El Niño.
Entre las obras de mayor inversión figura la construcción de una planta de tratamiento de agua potable en Nacaome, Valle, para la cual se destinan aproximadamente 14 millones de dólares. Actualmente, el proceso se encuentra en la fase de recepción y evaluación de ofertas para seleccionar a la empresa encargada de ejecutar los trabajos.
Asimismo, en Pespire se proyecta construir otra planta de tratamiento, mientras que en Curarén, Francisco Morazán, se contempla la edificación de un reservorio y obras complementarias para mejorar el tratamiento y suministro del recurso hídrico.
Proyecto busca fortalecer la seguridad hídrica
Además de ampliar el acceso al agua para consumo humano, las intervenciones pretenden mejorar la disponibilidad del recurso para las actividades agrícolas y productivas, contribuyendo a proteger los medios de vida de las comunidades del Corredor Seco.
El proyecto también incorpora un componente de equidad de género, mediante el cual se promueve la participación de las mujeres en los procesos de planificación, gestión y toma de decisiones relacionados con el aprovechamiento del agua.
La ejecución está acompañada por acciones de coordinación entre la SAG, la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), con el propósito de vincular la infraestructura hídrica con la protección de los recursos naturales.
En el componente institucional, también se trabaja en el fortalecimiento de las políticas públicas relacionadas con el manejo del recurso hídrico, mediante el impulso de la Política Hídrica Nacional y la regulación del aprovechamiento de las aguas subterráneas.
Una inversión de $45.5 millones
De acuerdo con la información oficial del proyecto, el presupuesto global asciende a 45.5 millones de dólares, de los cuales 43 millones corresponden a financiamiento del Banco Mundial y 2.5 millones a fondos de contrapartida del Estado hondureño. No obstante, en mayo de 2026, la SAG informó sobre una revisión que ajustó el alcance de las intervenciones a una inversión de 43 millones de dólares.
En Curarén, por ejemplo, se contempla una inversión de siete millones de dólares para beneficiar aproximadamente a 20,000 personas. Entre las obras previstas figura un reservorio con capacidad superior a 92,000 metros cúbicos y una planta de tratamiento que atenderá a comunidades del municipio.
En Nacaome, la planta existente fue diseñada para procesar 72 litros de agua por segundo, pero actualmente opera por encima de su capacidad original, razón por la que se busca recuperar y mejorar su funcionamiento mediante una rehabilitación integral.
Con estas acciones, el proyecto pretende mejorar el acceso al agua potable, fortalecer la producción agríc


