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domingo, octubre 18, 2026

Honduras completa 20 vuelos para la “siembra” de nubes

Honduras completó los 20 vuelos del programa de estimulación de lluvia, una iniciativa impulsada para reducir los efectos de la sequía y contribuir a la recuperación de las reservas de agua y la actividad agrícola.

El proyecto fue coordinado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), con una inversión aproximada de 750 mil dólares y una cobertura estimada de hasta 2.3 millones de hectáreas en distintas zonas del territorio nacional.

Las operaciones se dividieron en dos áreas principales: el Corredor Seco, con aproximadamente 1.8 millones de hectáreas, y la zona norte del país, donde se incluyeron alrededor de 500 mil hectáreas, entre ellas sectores de Yoro.

Para ejecutar el programa, el Gobierno trabajó con la empresa mexicana Startup Renaissance, que utilizó una aeronave para dispersar yoduro de plata sobre nubes que reunían las condiciones necesarias para favorecer la precipitación.

Los vuelos comenzaron el 28 de septiembre y abarcaron departamentos afectados por el déficit de lluvias, entre ellos Francisco Morazán, Comayagua, Choluteca, Valle, La Paz, Intibucá, Lempira y Yoro.

Sin embargo, la finalización de las operaciones no significa que el procedimiento haya generado lluvia en todos los sectores intervenidos. El ministro de la SAG, Moisés Molina, explicó que la técnica depende de la presencia de nubes aptas y no puede producir precipitaciones por sí sola.

Además, los especialistas advierten que será complicado establecer con precisión qué cantidad de lluvia fue resultado de la estimulación y cuál correspondió a los procesos meteorológicos naturales.

Por ello, una evaluación técnica permitirá analizar los resultados de los 20 vuelos y determinar su posible contribución a las precipitaciones, la producción agropecuaria y la disponibilidad de agua en Honduras.

El programa se desarrolló en medio de una prolongada sequía que ha afectado especialmente al Corredor Seco. Aunque las lluvias recientes han generado cierto alivio en algunas zonas, las condiciones de déficit hídrico todavía persisten en parte del país.

En Tegucigalpa, la represa Los Laureles alcanzó su capacidad máxima durante este mes, lo que permitió a la alcaldía reducir de 12 a nueve días el intervalo de distribución del agua. No obstante, la represa La Concepción continúa bajo un escenario de alto riesgo hídrico.

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