Honduras registró un avance significativo en la observación de aves tras su participación en el Honduran Big Day 2026, una jornada que formó parte del Centroamérica Big Day y que reunió a observadores nacionales e internacionales en distintos puntos del país.
Durante la actividad regional se contabilizaron más de 850 especies de aves en total, lo que evidencia la riqueza biológica del istmo centroamericano y su creciente posicionamiento como destino para el aviturismo.
En el caso hondureño, el evento alcanzó cifras históricas al registrar 460 especies en la plataforma eBird, consolidándose como el conteo más exitoso de los últimos cinco años y reflejando tanto la biodiversidad del país como el fortalecimiento de la comunidad dedicada a la observación de aves.
El Honduran Big Day 2026 se llevó a cabo el 14 de marzo en el Lago de Yojoa, considerado uno de los principales puntos de referencia por su diversidad natural.
En esta zona, participantes de diferentes regiones del país e invitados internacionales pudieron observar múltiples especies, así como flora y fauna característica del entorno.
Las estadísticas muestran una tendencia creciente desde 2020 hasta 2025, con incrementos progresivos en la participación y los registros, hasta alcanzar en 2026 un récord que posiciona a Honduras dentro del mapa regional de la observación científica y turística de aves.
De acuerdo con los datos recopilados, se elaboraron 174 listados por parte de 106 observadores distribuidos en 12 departamentos del país. Asimismo, la jornada incluyó recorridos en ocho Santuarios de Aves Honduras y 14 áreas protegidas, ampliando la cobertura del monitoreo ambiental.
Entre las regiones con mayor número de especies destacaron Atlántida, seguida de Cortés, Francisco Morazán y Ocotepeque, lo que confirma la amplia distribución de la biodiversidad en el territorio nacional.
Otro elemento relevante fue la participación en plataformas digitales como iNaturalist, donde un niño de 10 años sobresalió como uno de los observadores más activos, registrando decenas de observaciones. Este hecho refleja el creciente interés de las nuevas generaciones en la conservación y el estudio de la naturaleza.
Según explicó Sandy Pereira, directora de la organización Aves Honduras, el Lago de Yojoa fue seleccionado como sede por su riqueza ecológica. Indicó que el área funciona como un corredor biológico que concentra una gran variedad de especies, facilitando su observación en ambientes acuáticos y terrestres.
“Esta locación se escoge porque es rica en biodiversidad y en aves; es un corredor biológico que alberga muchas especies”, señaló Pereira.
Además, destacó que espacios como los Santuarios de Aves permiten que incluso personas sin experiencia puedan involucrarse en la observación e identificación de especies.
La jornada también tuvo un enfoque educativo y científico, en el que los participantes utilizaron herramientas tecnológicas como la aplicación Merlin Bird ID para identificar aves y registrar datos en plataformas digitales que contribuyen al conocimiento de la biodiversidad.


