Noruega regresó a una Copa del Mundo después de 28 años y lo hizo con una contundente victoria de 4-1 sobre Irak en Boston. Erling Haaland fue la gran figura al marcar un doblete en su debut mundialista.
El conjunto iraquí sorprendió en el inicio y logró igualar el marcador gracias a un cabezazo de Aymen Hussein, que firmó el 1-1 al minuto 39 y desató la ilusión de su selección.
Sin embargo, Haaland volvió a aparecer antes del descanso. El delantero del Manchester City presionó la salida rival y aprovechó un error del portero para devolverle la ventaja a Noruega.
En la segunda mitad, los europeos controlaron el encuentro y sentenciaron el partido con un gol de Leo Ostigard, quien aprovechó un tiro de esquina para poner el 3-1.
La fiesta vikinga se completó en el tiempo de descuento con el cuarto tanto noruego, en una noche inolvidable para Haaland y una selección que sueña en grande en el Mundial.
Lea también: Mbappé lidera el estreno francés y deja sin premio a una valiente Senegal


